La tormenta tropical Dolly, que durante los últimos días mantuvo en vigilancia a los centros de pronóstico del área del Caribe y el Atlántico, ha mostrado un significativo debilitamiento en las últimas horas debido a condiciones atmosféricas adversas en su ruta de desplazamiento.
Según el más reciente informe del Instituto de Meteorología, el sistema hidrometeorológico perdió fuerza progresivamente durante la madrugada y la mañana de este viernes, hasta degradarse a una onda tropical, poniendo fin a su ciclo como ciclón organizado en aguas del océano Atlántico central.
En el tercer y último aviso de ciclón tropical emitido por la institución, con carácter de cierre para este evento, se precisó que a las 11:00 a. m. de este viernes el centro de la antigua tormenta se ubicó en los 15.0 grados de latitud Norte y los 46.9 grados de longitud Oeste.
Esa posición geográfica sitúa al sistema a aproximadamente 1 610 kilómetros al este del arco de las Antillas Menores, una distancia que, aunque considerable, ha sido monitoreada con rigor por los especialistas debido a la tradicional impredecibilidad de estos fenómenos en la cuenca atlántica.
Los modelos de pronóstico indican que durante las próximas 12 a 24 horas, la onda tropical mantendrá su rápido movimiento hacia el oeste, acercándose paulatinamente al norte del arco de las Antillas Menores, región donde se prevé que pueda incidir en la noche del sábado y durante la jornada del domingo.
No obstante, los análisis de los parámetros atmosféricos y oceánicos sugieren que el entorno continuará siendo desfavorable para una reorganización del sistema, por lo que los meteorólogos descartan que pueda recuperar su estatus de tormenta tropical o evolucionar a una fase superior.
El Instituto de Meteorología enfatizó que este constituye el aviso definitivo sobre Dolly, y que a partir de ahora el seguimiento se realizará a través de los partes regulares de onda tropical.
Las autoridades mantienen activos los mecanismos de observación en las estaciones meteorológicas del oriente y centro del país, a la espera de posibles variaciones en la humedad y las precipitaciones asociadas a los remanentes de este sistema, aunque por el momento no representan peligro inminente para el archipiélago cubano.
