Con la certeza de que la educación constituye un arma imprescindible, quizás la más poderosa, en la batalla contra las drogas, en la tarde de este jueves, el municipio de San Miguel del Padrón, uno de los territorios de la capital cubana más afectados por el consumo de sustancias ilícitas, fue escenario de un debate barrio que reunió a autoridades locales, especialistas en salud mental, adolescentes y vecinos de la comunidad.
El encuentro, realizado en un área del Consejo Popular, contó con la participación del primer secretario del Comité Municipal del Partido, Alain Robert García; la presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular, Yipsi Roma Varona; y el vicepresidente de la Asamblea Municipal, Yeismel Oliva Portales.
También asistieron representantes del Grupo de Atención a Políticas Sociales, los sectores de educación, cultura, salud y deporte, así como miembros de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

La convocatoria, dirigida inicialmente a estudiantes de varias secundarias básicas de la demarcación, se extendió de forma espontánea a los residentes de la comunidad, quienes se sumaron al intercambio.
Especialistas advierten sobre el impacto diferenciado de las drogas
Durante el debate, el psicólogo Yaly López Guido, jefe de la sala de adicciones del Hospital Psiquiátrico de La Habana, insistió en la política de «tolerancia cero» que mantiene el país frente a las drogas.
Explicó que el programa terapéutico que dirige no solo contempla la rehabilitación clínica de los pacientes, sino también su reinserción social y laboral, con el objetivo de evitar la exclusión y el aumento del número de personas que viven en situación de calle.
Por su parte, la doctora Tania Peón Valdés, psicóloga y jefa de salud mental en la institución, profundizó en las consecuencias específicas del consumo en las mujeres. Advirtió que el sexo femenino experimenta secuelas físicas más graves y enfrenta un mayor estigma social.
En el caso de las gestantes, alertó Peón Valdés, el consumo de sustancias durante el embarazo provoca que el bebé desarrolle síndrome de abstinencia neonatal.
Testimonios y compromiso comunitario
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la participación de varios jóvenes en proceso de rehabilitación, quienes compartieron sus vivencias e historias de vida con un llamado a la urgencia de no ceder ni un ápice de terreno frente al laberinto de las drogas.
Entre aplausos del pueblo como reconocimiento a su voluntad de cambiar, el acto concluyó con la repetición del juramento que los pacientes del Hospital Psiquiátrico de La Habana realizan a diario como parte de su tratamiento: la promesa compartida de no recaer en la adicción.
En un contexto social y político cada vez más complejo, marcado por la injerencia del Gobierno estadounidense, son precisamente estos actos los que revelan la verdadera esencia de Cuba.
Desde los barrios, con esfuerzo cotidiano y voluntad colectiva, se avanza para hacer frente a problemas como este y construir día a día un país más justo y resiliente.