El 14 de marzo es una fecha entrañable. Es el Día de la Prensa Cubana y, desde 2017, la jornada tiene un latido más en el paisaje mediático de la Isla: el cumpleaños de Canal Caribe, el Canal Cubano de Noticias.
«Desde la raíz que nos une», la frase inspirada en el ideario martiano por los vínculos de Cuba con el Caribe, no es solo un eslogan, es brújula desde las primeras transmisiones hasta la actualidad, con un sueño anclado en la geografía y la historia: ser una ventana abierta al mundo, con los pies puestos en la región que nos vio nacer.
Canal Caribe ha crecido al asumir las riendas del otrora Sistema Informativo. Hoy, desde sus estudios, no solo se produce la programación propia, sino también los emblemáticos Noticieros Nacionales de Televisión (NTV) que salen al aire por Cubavisión.
La señal, que se extiende a 18 horas diarias, combina la inmediatez de los boletines con espacios de análisis y opinión, y la compañía matutina de la revista «Buenos días».
Pero un canal no son solo sus transmisiones. Un canal está hecho de las personas que, detrás de cada cámara y frente a cada micrófono, construyen el relato diario de un país. En este noveno aniversario, sus voces toman el protagonismo.
La oportunidad de desarrollarme en el campo del periodismo
Detrás de las realizaciones más complejas, de las transmisiones especiales que mantienen al país en vilo, hay nombres propios. Uno de ellos es el de Georgina Aguiar. Con más de dos décadas de experiencia entre la radio y la televisión, su voz tiene la autoridad de quien ha vivido la evolución del medio en primera fila.

Cuando el Canal Caribe abrió sus puertas, Georgina asumió un lugar que, en aquel momento, la convertía en una excepción: era la única mujer dentro del staff de directores del naciente proyecto. En un gremio donde las mujeres han luchado históricamente por ocupar espacios de decisión, su presencia marcó un precedente y, no solo se ha mantenido en el medio, sino que es la única de aquel grupo inicial de directores que continúa activa en el canal, un testimonio de constancia, talento y amor por lo que hace.
«En el Informativo he desarrollado mi vida profesional como directora de televisión», explica Georgina. «Desde los 20 años que llevo trabajando en la radio y la TV, más de la mitad han sido dirigiendo espacios informativos, pues adoro la TV en vivo».
Para ella, Canal Caribe llegó en el momento justo. «Constituyó una oportunidad increíble para mi crecimiento y lo sigue siendo, pues cada día es un reto». Recuerda con nitidez sus inicios en el proyecto: «Fue en el Canal donde pude dirigir mi primera transmisión especial de peso, fue en el Canal donde me abrieron las puertas Ovidio Cabrera, Lázaro Manuel Alonso y Cristina Escobar en esa primera transmisión importante».
Desde entonces, su trayectoria ha sido ascendente. «Como profesional he aprendido y he profundizado mis conocimientos, adquirido la experiencia necesaria para hoy dirigir los eventos de mayor importancia que se efectúan en el país». Su responsabilidad actual es mayúscula: el NTV Estelar, el NTV de la UNA y la revista «Buenos días», esta última donde también se desempeña como guionista.
Pero Georgina no se ha detenido ahí. «En el Canal he tenido la oportunidad de desarrollarme en el campo del periodismo y así ampliar mi radio de acción en gran medida por mi licenciatura en Comunicación Social». Su sentido de pertenencia es profundo, casi visceral. «Tengo mucho sentido de pertenencia con el Canal Caribe y, luego de todo este tiempo, sigo creyendo que hay que continuar haciendo para continuar creciendo».
Canal Caribe ha sido una escuela que me ha convertido en uno de sus profesores
Pavel Otero llega puntual a la cita. A sus espaldas carga años de experiencia y, sobre todo, una pasión que lo acompaña desde la infancia. Hoy es una cara conocida para los televidentes, especialmente para los amantes del deporte, pero su historia con el canal comenzó mucho antes de que las cámaras enfocaran su rostro con frecuencia.

«El Canal Caribe es esa segunda casa que me ha dado experiencia y madurez profesional», confiesa Pavel con una sonrisa que delata el orgullo de pertenencia. «Es el lugar donde me siento realizado porque hago lo que siempre me gustó desde niño. Es la entidad laboral que me ha hecho ganar amigos entre mis colegas y mucho cariño del público».
Para él, el canal ha sido mucho más que un empleo. Ha sido una academia. «Canal Caribe ha sido una escuela que me ha convertido en uno de sus profesores, sin proponérmelo», reflexiona. «Hemos contribuido al nacimiento y desarrollo de nuevos colegas con la creación y fortalecimiento del grupo de Deportes».
Pavel no olvida sus inicios ni a quienes confiaron en él. «Le agradezco mucho a su director fundador, Ovidio Cabrera, por darme la oportunidad y la responsabilidad que hoy tengo ante mis compañeros y mis seguidores».
Hoy, cuando camina por los pasillos del canal, ya no es solo el periodista deportivo; es también el mentor que ve crecer a quienes empiezan, cerrando un círculo de aprendizaje que define la esencia de esta casa.
Jamás imaginé que sería director general de emisiones del NTV
A pocos metros de distancia, en el corazón de la redacción, Cristian Martínez revisa los detalles de su próxima intervención en pantalla. Con apenas 26 años, su trayectoria es un ejemplo de cómo el canal ha apostado por el talento joven desde sus inicios.

«Desde mi etapa de estudiante, Canal Caribe me abrió sus puertas», se presenta, y en su mirada se mezclan la nostalgia del que recuerda sus primeros pasos y la satisfacción del que ha cumplido sueños. «Si tuviera que resumir en una palabra cómo ha sido mi paso por la TV desde 2020 a la fecha, podría elegir ‘superación’».
Fue, precisamente, ese afán de crecer —siempre con el respaldo del canal— lo que le permitió alcanzar metas que antes solo existían en su imaginación adolescente. «Con nostalgia miro atrás y recuerdo al joven que exponía sus trabajos prácticos simulando que era periodista del NTV», evoca.
«Jamás imaginé que, con apenas 26 años, sería uno de sus directores generales de emisiones, locutor y columnista con una sección semanal, en pantalla, sobre el buen uso del idioma».
Ese segmento, un espacio dedicado a cuidar la lengua desde la televisión, es quizás el reflejo más claro de su compromiso no solo con la información, sino con la cultura y la educación, dos de los pilares que los fundadores del canal visualizaron como su principal fortaleza.
«Todo eso me llena de orgullo y hace que cada día crezca más mi compromiso visceral con el canal que me ha visto crecer», dice, convencido.
Canal Caribe es parte de mi formación profesional
Desde la redacción internacional, Rachel Morales repasa sus notas antes de salir a grabar. Llegó siendo muy joven al canal, y hoy, con el tono sereno de quien ha encontrado su lugar en el mundo, reconoce que este proyecto ha sido fundamental en su desarrollo como periodista.

«Canal Caribe ha formado parte de mi formación profesional», afirma Rachel con convicción. «He evolucionado aquí, también gracias a los periodistas que llegaron antes que yo, por las oportunidades».
Para ella, el nacimiento del canal respondió a una necesidad que los más jóvenes sentían: la de tener espacios donde crecer, donde equivocarse y aprender, donde demostrar que la edad no está reñida con el rigor ni con el talento. «Canal Caribe surgió también para que los jóvenes tuviéramos espacios de crecimiento y ha conseguido su propósito», sentencia.
Su testimonio es la prueba viva de que aquella visión fundacional —apostar por la potencialidad de los jóvenes periodistas— no fue una frase de circunstancias, sino una hoja de ruta que sigue dando frutos.

Mientras se erige la trayectoria de quienes la hacen posible, la maquinaria informativa no se detiene. Hace unos meses, la población pudo constatar esa vocación de servicio cuando, ante la amenaza del huracán Melissa, los periodistas y realizadores del canal desplegaron una cobertura con la decencia que se merece la opinión pública y el deseo de conocernos y convivir.

Más reciente, en la memoria colectiva está el despliegue de solemnidad y profesionalismo con que se cubrió la llegada de los restos mortales de los 32 combatientes cubanos caídos en Venezuela.

La misión de Canal Caribe nunca se ha encerrado en fronteras locales. Su redacción internacional es ya un espacio consolidado que analiza la geopolítica, la economía y el medio ambiente desde una perspectiva propia: la del Sur Global.
En un mundo de medios hegemónicos que, a menudo invisibilizan realidades enteras, el canal se propone revelar las causas y consecuencias de los hechos globales, defendiendo la multipolaridad y la paz.

Hoy, en su propio cumpleaños y en el de toda la Prensa Cubana, Canal Caribe aspira a ser un espacio que, desde la mayor de las Antillas, cuente la historia de los pueblos que luchan por su libertad y su derecho a ser escuchados.
Y lo hace a través de sus rostros visibles y de sus héroes anónimos. A través de Georgina, pionera de aquel primer staff de dirección, que sigue demostrando que el lugar de la mujer también está en la toma de decisiones y que cree firmemente que hacer es el único camino para seguir creciendo. A través de Pavel, que convirtió su pasión infantil en una carrera y ahora forma a nuevas generaciones. A través de Cristian y de Rachel, jóvenes que soñaban con ser periodistas del NTV y ocupan posiciones clave dentro del canal.
La raíz que nos une sigue creciendo. Y estos nueve años son solo el principio.