Por decisión del pueblo y en un emotivo acto cargado de simbolismo patriótico, el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara, en Santa Clara, acogió este domingo la ceremonia de cambio de ofrendas florales ante el memorial que guarda los restos del Guerrillero Heroico y de sus 39 compañeros caídos en Bolivia, en una jornada que reafirmó la vigencia inmarcesible de su legado antiimperialista.
El tributo comenzó en el interior del memorial, lugar sagrado donde descansan para la eternidad los restos del Che y los integrantes de su destacamento de refuerzo, caídos en la gesta boliviana. Allí, el director del Complejo Escultórico, René Reday Armas, explicó que el cambio de ofrendas constituye un vínculo permanente e indisoluble entre el pueblo cubano y la memoria viva de aquellos combatientes internacionalistas.
“Cada vez que renovamos estas ofrendas, estamos diciendo Maceo y Che es decir resistencia, antiimperialismo y lealtad a los humildes”, enfatizó Reday, quien recordó que el presente año deviene fecha de especial significación histórica, al conmemorarse el centenario del natalicio del comandante en jefe Fidel Castro y el aniversario 95 del nacimiento del general de Ejército Raúl Castro.
El acto central de la jornada tuvo como escenario el parque Antonio Maceo, donde se desarrolló un homenaje único por el natalicio de dos titanes de la historia patria: Antonio Maceo y Grajales, el Titán de Bronce, nacido en 1845, y Ernesto Guevara de la Serna, el Guerrillero Heroico, nacido en 1928. Dos gigantes separados por 83 años, pero unidos por el fuego sagrado de la rebeldía y la lucha sin cuartel por la libertad de los pueblos.