Manos expertas, guiadas por la ciencia del proyecto «Resiliencia climática en ecosistemas agrícolas de Cuba» , están rediseñando el paisaje con alternativas adaptadas a cada territorio. En la finca La Laguna de la provincia Villa Clara, el estudio de cada metro cuadrado de sus tierras permite decidir dónde y cómo aplicar las tecnologías que harán posible la resiliencia. No se trata de sembrar por sembrar: sino de crear un ecosistema productivo capaz de sostenerse a sí mismo.