La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) hizo pública este lunes una declaración en la que, en voz de sus integrantes, reafirma el compromiso inquebrantable de las cubanas con la paz, la patria y la defensa de la soberanía nacional, al tiempo que anuncia su adhesión a la iniciativa “Mi firma por la patria”.
El documento expresa que las mujeres de la isla, defensoras de la memoria viva de esta nación, alzan hoy su voz y plasman su firma desde la experiencia y desde la historia que han sostenido con sus propias manos.
En la declaración, las federadas argumentan que firman porque Girón les enseñó que los principios no se negocian y porque un pueblo unido, consciente y organizado no se arrodilla ante ninguna amenaza. Esa lección, subrayan, la llevan en la sangre, en la palabra y en cada espacio donde la vida se construye y crece. Firman también porque la paz es un derecho humano irrenunciable, pues sin paz no hay futuro para los hijos e hijas, no hay seguridad para las comunidades ni horizonte para la nación.
Asimismo, las mujeres cubanas sostienen que la unidad revolucionaria también se sostiene en ellas, en su capacidad de resistir, crear, acompañar y sostener procesos colectivos aún en medio de las dificultades. “Firmamos porque enfrentamos cada día los efectos del bloqueo”, señala el texto, en alusión al cerco económico impuesto por Estados Unidos, que intenta quebrantar hogares, desgastar la vida cotidiana y sembrar desesperanza. Aun así, responden con creatividad, solidaridad y la firmeza que nace de sus convicciones.
La declaración enfatiza que las federadas son memoria viva y saben que la continuidad de un proyecto justo depende de que las nuevas generaciones comprendan el valor de la resistencia, la justicia social y la soberanía. Su solidaridad no tiene fronteras, por lo que defienden la paz no solo para Cuba, sino para todos los pueblos que luchan por su derecho a ser soberanos e independientes. “Firmamos porque nuestro testimonio cotidiano también es un acto de verdad y compromiso”, agregan, y porque esta isla ha demostrado que no sabe rendirse, al haber aprendido a resistir sin perder su vocación humanista ni la intransigencia revolucionaria que exigen estos tiempos.
El compromiso de las mujeres cubanas con la Revolución, aclara el documento, no es retórico ni circunstancial: es una decisión profunda, nacida de la historia y de la entrega de quienes han dado su vida por esta libertad. “Hemos sido parte de su construcción y seremos parte de su defensa”, afirman. Como Marianas, no aceptan clemencias ni retrocesos, saben que la libertad se sostiene con coraje y están dispuestas a defender esta obra colectiva al costo que sea necesario, porque la dignidad de un pueblo no se negocia y porque las mujeres cubanas jamás han retrocedido ante la injusticia.