Cuba impulsa la producción de #MaízHíbrido con un proyecto estratégico que se desarrolla en varias provincias del país. Cienfuegos, Ciego de Ávila, Mayabeque y Matanzas son los territorios seleccionados para este plan que busca sustituir importaciones en la alimentación animal.
Un contrato de asociación económica internacional para la producción agrícola se fomenta en varias fincas de la provincia de Matanzas. Una de ellas es la del joven productor Stevie Santiago Montenegro, de apenas 26 años, quien, con 50 hectáreas dedicadas al cultivo del maíz híbrido en el municipio Jovellanos, se suma al reto de aumentar la producción de granos en el país.
“Es algo impresionante porque desde niño estoy involucrado en las actividades de la agricultura con mi familia, y con mi abuelo, y para mí este proyecto es algo muy importante. Yo siembro de manera escalonada con 15 días de diferencia, y en dos meses pienso recoger la cosecha con rendimientos de nueve a diez toneladas por hectárea”, comenta Stevie Santiago Montenegro, el joven que dedica todos los días de la semana a su cultivo.
En la misma Empresa Agropecuaria Vladímir Ilich Lenin, el productor Hanoi Cruz Sánchez también forma parte de este proyecto con 66 hectáreas, demostrando el potencial productivo de la región.
“Para mí es un orgullo, siendo tan joven, estar al frente de un proyecto que es tan importante para el país. Saber que de estas 50 hectáreas va a salir parte del alimento para cerdos y aves me motiva a seguir adelante. Este es el camino para dejar de depender de las importaciones y demostrar que la juventud cubana también puede transformar el campo”, continúa Montenegro.
“Estas plantaciones están por encima de las diez toneladas, estoy seguro, las sembramos con todo lo que lleva, su abono, etc.”, explica Hanoi.
La siembra de este maíz, destinado fundamentalmente a la elaboración de piensos para la avicultura y el porcino, comenzó en noviembre de 2024. El objetivo es ambicioso: alcanzar un rendimiento de más de seis toneladas por hectárea, cuando hoy el promedio en Cuba ronda las dos toneladas en los de mejores resultados.
«Hoy tenemos un plan de 410 hectáreas, pero pretendemos llegar a las 800 hectáreas. Se hizo una selección inicial de los productores líderes, que venían acumulando experiencias en la siembra de maíz, u otros granos con buenos resultados”, confirma Yuri Enrique Rivera Inga, director general de la Empresa Agropecuaria Vladímir Ilich Lenin, de Matanzas.
El proyecto tiene una duración de tres años, tiempo en el que se evaluará la adaptabilidad y el rendimiento del maíz híbrido en las condiciones cubanas. Alrededor de 600 000 toneladas de maíz se importaban anualmente en Cuba. La sustitución de importaciones no solo impacta en la economía, sino que garantiza un suministro más estable para la producción de carne y huevos.
“Este proyecto es de vital importancia para nuestro municipio y para el país. Poder contar con productores como ellos que han puesto su tierra y su esfuerzo en esta iniciativa, nos llena de satisfacción. Esto nos permitirá avanzar en la soberanía alimentaria y demostrar que con dedicación podemos reducir significativamente las importaciones de pienso”, concluye Rivera.
“No es solo que esté todo el paquete tecnológico, hay que tener la atención debida para el cultivo, porque si no, el cultivo no se da. Son largas jornadas de día y de noche en los campos”, asegura Hanoi Cruz.
Con la primera cosecha en camino, la apuesta por el maíz híbrido en la región occidental del país promete convertirse en un pilar para la alimentación animal en Cuba.
Los productores Stevie Santiago Montenegro y Hanoi Cruz Sánchez, consolidan un esfuerzo que busca transformar el campo cubano.