La provincia de Pinar del Río se convirtió este domingo en epicentro de la memoria histórica y la exaltación patriótica al acoger el acto central por el aniversario 73 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, jornada que reunió a miles de vueltabajeros en una demostración de respaldo a la Revolución y sus principales líderes, encabezados por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez y el comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura, en un escenario donde confluyeron la emoción del recuerdo y la firmeza del presente.
La cita, que trascendió lo ceremonial para convertirse en un acto de reafirmación política, puso énfasis en la vigencia del ideario fidelista y en la capacidad del pueblo cubano para resistir las presiones externas y las carencias internas, con la mirada puesta en la construcción de un futuro soberano y solidario, tal como lo soñaron aquellos jóvenes que hace más de siete décadas desafiaron a la dictadura batistiana con el arma de la dignidad y la certeza de que la historia los absolvería.
La primera secretaria del Partido en el territorio, Yamile Ramos Cordero, hizo un llamado a no claudicar ante las dificultades y a transformar cada obstáculo en oportunidad, al tiempo que reconoció el esfuerzo colectivo que ha permitido a Pinar del Río sostener indicadores positivos en medio del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, entre ellos la reducción de la mortalidad infantil y los avances en la producción de alimentos, sectores donde la provincia ha dado muestras de resiliencia y creatividad.
La conmemoración sirvió también para rendir tributo a las figuras emblemáticas de la cultura y el deporte nacidas en esta tierra occidental, que han llevado el nombre de Cuba a escenarios nacionales e internacionales, así como para evocar pasajes trascendentales de la historia local, como la gesta independentista de Mantua en 1896 y el histórico encuentro de Fidel con los pinareños en enero de 1959, episodios que forjaron el carácter combativo de un pueblo que hoy, en el centenario del comandante en jefe y en el aniversario 95 del general de Ejército Raúl Castro, renueva su juramento de lealtad a la obra revolucionaria.
En un ambiente de fervor patriótico, los asistentes reafirmaron que el mejor homenaje a los caídos aquel 26 de julio es la unidad inquebrantable y el trabajo diario por superar las carencias, con la convicción de que la Revolución no es un hecho del pasado, sino una tarea permanente que se escribe cada día en la entrega de los que siembran, los que enseñan, los que curan y los que defienden la soberanía nacional, porque, como sentenció el líder histórico, la patria es humanidad y su salvación es el deber supremo de cada cubano.
