La emblemática plaza del Zócalo en Ciudad de México se iluminó este domingo con los colores de la bandera cubana, como colofón de una jornada histórica de acopio de ayuda humanitaria para la Isla, iniciativa que durante diez días congregó a decenas de organizaciones sociales, escuelas, sindicatos y universidades, y que permitió recolectar más de 200 toneladas de alimentos e insumos médicos para mitigar los efectos del bloqueo estadounidense, en una masiva muestra de solidaridad que contó con el respaldo logístico del Gobierno de México, la administración capitalina y la Secretaría de Marina.
La campaña, organizada por el movimiento “Va por Cuba” y la Asociación de Cubanos Residentes en México “José Martí”, comenzó el pasado 14 de febrero y visibilizó la profunda hermandad del pueblo mexicano con la mayor de las Antillas, en un contexto marcado por la amenaza de Estados Unidos de imponer aranceles a países que suministren petróleo a la nación caribeña, como otra vuelta de tuerca en el bloqueo aplicado por Washington durante más de seis décadas.
Durante la jornada final de la acción, la activista Olivia Garza, vicepresidenta de la Asociación de Cubanos Residentes, denunció el “criminal y genocida bloqueo económico, comercial y financiero y ahora petrolero contra el pueblo” cubano, y enfatizó que “Estados Unidos, que constantemente se siente el paladín de la libertad y la democracia, está violando los derechos humanos de todo un pueblo”.
La carga acopiada, que incluye latas de atún, aceite, medicamentos y otros suministros de primera necesidad, será enviada con apoyo de la Secretaría de Marina al puerto de Veracruz, desde donde partirá rumbo a la Isla, mientras voluntarios trabajaron incansablemente en la descarga, clasificación y empaquetado de los productos, a lo que se sumaron las contribuciones ciudadanas a través de cuentas voluntarias habilitadas para la campaña.
El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez, subrayó el cariño, la humanidad y la hermandad expresados por los mexicanos durante estos días, y manifestó que los ciudadanos “identificaron rápidamente que había una injusticia, un crimen y salieron de sus casas personas mayores, de muy lejos, en todo el país, desafiaron obstáculos que impone la geografía y la economía para venir aquí y hacer un pequeño o muy gran aporte a Cuba”.