Tras describir el escenario internacional, El primer secretario del Comité Central del Partido. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, centró su intervención en las transformaciones económicas y sociales aprobadas por el país para enfrentar las actuales circunstancias.
El mandatario sostuvo que, al igual que ocurrió durante el Período Especial bajo el liderazgo de Fidel Castro y posteriormente de Raúl Castro, Cuba vuelve a adaptar su modelo económico a un contexto particularmente complejo.
«En el contexto actual nos hemos propuesto emprender las transformaciones que son necesarias en este momento bajo la conducción del Partido, de manera colegiada y democrática, en consulta con el pueblo, sin comprometer la independencia, la soberanía nacional y las conquistas sociales de la Revolución», afirmó.
Foto tomada de Cubadebate.
Recordó que las 176 medidas aprobadas guardan coherencia con los Lineamientos de la Política Económica y Social y con los debates realizados durante la consulta popular del Programa de Gobierno a finales de 2025.
Díaz-Canel afirmó que, tras la aprobación de las transformaciones, la dirección del país ha seguido atentamente los criterios expresados por la población y reconoció la existencia de preocupaciones legítimas sobre su implementación.
Entre ellas mencionó el crecimiento del capital privado, la concentración de riqueza, los derechos de usufructo y uso inmobiliario, una eventual privatización de empresas estatales, el incremento de las desigualdades, la eliminación de subsidios sensibles para la población, la transparencia en las licitaciones, el papel del mercado y los mecanismos de control popular para prevenir efectos negativos y hechos de corrupción.
«A todos estos asuntos hay que prestarles suma importancia para evitar distorsiones», afirmó.
El Presidente insistió en que el propósito de las medidas no es modificar el carácter socialista del sistema económico cubano.
“Las transformaciones que hoy implementamos no son para más capitalismo, sino para defender y avanzar en la construcción socialista. Un socialismo que pone al ser humano en el centro de su obra”, enfatizó.
Asimismo, aseguró que la participación popular será permanente durante el proceso de implementación.
“La participación y el control popular no quedan en el pasado, sino que constituyen una línea de trabajo permanente y no pueden quedar como una consigna”, señaló.
Anunció que el Partido desarrollará un amplio proceso de intercambio con los trabajadores para explicar las transformaciones, recoger opiniones y corregir oportunamente cualquier desviación.
Implementación gradual, seguridad jurídica y liberación de las fuerzas productivas
El mandatario afirmó que la implementación de las transformaciones constituye una prioridad estratégica para el país y advirtió que será un proceso gradual, sujeto a aprendizaje y rectificaciones cuando sea necesario.
«Puede que algo no nos salga bien desde el primer momento, pero todo tendrá solución si nos mueve una constante disposición a rectificar, modificar y ajustar todo lo que sea necesario con inmediatez y sin burocratización», expresó.
En ese contexto, reconoció el trabajo realizado por los equipos encargados de elaborar las transformaciones y su respaldo legislativo, e informó que 120 de las 176 medidas ya están listas para comenzar su aplicación.
Explicó que se ha priorizado la puesta en marcha de aquellas dirigidas a liberar las fuerzas productivas, fortalecer el sistema empresarial estatal y no estatal, favorecer relaciones armónicas entre todos los actores económicos y ampliar la autonomía de los municipios y de la empresa estatal socialista.
«Si trabajamos bien, podemos reactivar de inmediato un grupo de producciones y servicios que tributan directamente al pueblo con una mayor oferta y una mejor relación entre salario y precio, así como incrementar las exportaciones y los tan necesarios ingresos en divisas», afirmó.
Añadió que el Gobierno impulsará incentivos a la inversión, asociaciones económicas entre los sectores estatal, privado y cooperativo, así como alianzas que permitan aprovechar capacidades actualmente subutilizadas.
Finalmente, destacó que la aprobación por la Asamblea Nacional de cinco normas jurídicas respalda más de 20 de las transformaciones en marcha y fortalece el principio de desarrollar estos procesos con seguridad jurídica.
«Es una fase en la que no nos podemos estancar, en la que tenemos que seguir avanzando», concluyó antes de dar paso al siguiente tema de su intervención.
Contamos con el respaldo y la solidaridad de los pueblos
En la parte final de su intervención, Díaz-Canel afirmó que, pese al complejo escenario internacional y al recrudecimiento de las sanciones estadounidenses, Cuba mantiene el respaldo de numerosos pueblos y gobiernos de América Latina y el Caribe.
“Aún en este contexto contamos con el respaldo y la solidaridad de los pueblos latinoamericanos y caribeños y disfrutamos de relaciones fraternales con varios de los gobiernos de la región”, expresó.
No obstante, advirtió sobre lo que consideró un resurgimiento de políticas de confrontación impulsadas desde Estados Unidos.
“Sobre nuestro hemisferio, impulsadas por sectores reaccionarios y ultraconservadores de Estados Unidos, acechan las viejas sombras del macartismo y la Guerra Fría”, sostuvo.
El mandatario recordó el costo humano que, a su juicio, dejaron las dictaduras militares instauradas en la región durante el siglo XX y señaló que esa experiencia histórica debe servir de enseñanza para las nuevas generaciones.
«La historia es muy conocida por muchos que quieren ocultarla. El costo humano en represión, asesinatos, desaparecidos y vidas destrozadas bajo el yugo de las dictaduras fascistas y opresivas que florecieron en la región en aquel período debería servir como enseñanza para las nuevas generaciones», afirmó.