Los integrantes de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular condenaron enérgicamente la nueva escalada injerencista del gobierno estadounidense, materializada en la reciente Orden Ejecutiva del presidente Donald Trump que califica a Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria», y rechazaron esta postura al reafirmar que la Mayor de las Antillas es un país de paz que jamás ha apoyado acciones terroristas, las cuales denuncia y condena con firmeza, mientras ha sufrido las consecuencias del terrorismo de Estado y de una cruel guerra económica por parte de sucesivas administraciones estadounidenses.
Asimismo, la Comisión hizo un llamado a los parlamentarios de todas las latitudes a denunciar esta política vil y carente de ética con que la Casa Blanca pretende pisotear la soberanía de Cuba y de los pueblos de Nuestra América y del mundo, reiterando, no obstante, la disposición de Cuba al diálogo con el Gobierno de los Estados Unidos en igualdad de condiciones y con respeto absoluto a su independencia y soberanía.





