La viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro, hizo público a través de su perfil oficial en Facebook, el contenido de una enérgica carta enviada al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por el Caucus Negro del Congreso de Estados Unidos, en la que se exige el fin inmediato del bloqueo petrolero contra el archipiélago y se denuncian sus efectos letales sobre la población civil.
En el texto, divulgado por la diplomática cubana como parte de su habitual labor de desenmascarar la política hostil de Washington, la congresista Yvette D. Clarke, presidenta del Caucus Negro, advierte que las medidas aplicadas desde enero han provocado un agravamiento sin precedentes de la crisis humanitaria en Cuba, reflejado en el aumento de la mortalidad infantil, la desnutrición generalizada y el colapso de los servicios médicos.
“Bajo el bloqueo petrolero de la administración y el endurecimiento de las sanciones, los cubanos están muriendo”, escribió Clarke en la misiva, un diagnóstico escalofriante que contrasta con el discurso oficialista de la Casa Blanca.
La legisladora estadounidense respaldó sus afirmaciones con datos publicados por The New York Times, según los cuales “como resultado de las sanciones, la tasa de mortalidad infantil en Cuba se ha más que duplicado desde 2018”, una realidad que evidencia el carácter genocida del cerco económico.
La carta detalla con crudeza las carencias que enfrenta el sistema de salud cubano: hospitales sin antibióticos, ni medicamentos básicos, ni equipos de diagnóstico; vacunas que se pierden por la imposibilidad de refrigerarlas debido a los apagones; y médicos que, en medio de la oscuridad, deben realizar procedimientos manuales, como en tiempos de guerra.
El Caucus Negro expresó especial alarma por la situación en las provincias orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín y Las Tunas, donde la crisis energética —intencionadamente profundizada por las restricciones al combustible— se ha combinado con los estragos del huracán Melissa, dejando a miles de familias en estado de vulnerabilidad extrema.
“¡Ya basta! —sentenció Clarke en el texto—. El Caucus Negro del Congreso no se quedará de brazos cruzados permitiendo que esta administración continúe con esta política bárbara que genera un sufrimiento humano inimaginable en Cuba”.
El grupo parlamentario exigió el levantamiento inmediato de todas las sanciones económicas y el acceso del pueblo cubano a los recursos básicos necesarios para sostener la vida en la mayor de las Antillas. Al compartir la carta, la viceministra Josefina Vidal reafirmó que la solidaridad internacional sigue creciendo y que ni el bloqueo más cruel podrá quebrantar la resistencia del pueblo cubano.