Hay que ser quijotes para empeñarse en defender la paz, la libertad, la fraternidad y los derechos; aspiraciones meridianas en este remolino de amenazas que originan foros y diálogos.
Cuba, quizás arropada aún, recordará que es el mes del amor, y preparará trueques de corazones y flores para el 14, y homenajes y tributos para el 24. Hay amenazas, como ya se sabe. Pero aquí les costará matar las ilusiones, los sueños y la memoria.