En cumplimiento de un mandato de la Corte Suprema de Estados Unidos emitido el pasado viernes, el presidente Donald Trump dispuso este lunes el levantamiento de los aranceles globales y recíprocos impuestos durante su segundo mandato. La medida fue oficializada mediante una orden ejecutiva que instruye la cesación de dichas tarifas y, tan pronto como sea factible, la suspensión de su cobro.
La disposición presidencial deja sin efecto los gravámenes aplicados al comercio con países como Canadá, México, China, Brasil y Rusia, entre otros. En el caso específico de Cuba, la orden revoca la imposición de aranceles proporcionales a aquellas naciones que vendan petróleo al archipiélago.
No obstante, la nueva orden ejecutiva no modifica la vigente declaración que considera a La Habana una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. En consecuencia, se mantiene el Estado de Emergencia en este sentido, lo que permite a la administración continuar ejerciendo presión contra terceros países y limitar la capacidad del gobierno cubano para el intercambio internacional.
Asimismo, permanece la disposición de imponer otro tipo de aranceles específicos y medidas coercitivas, en virtud de la orden ejecutiva 14380 del 29 de enero de 2026.
También se mantienen vigentes las medidas unilaterales contempladas en el Memorando Presidencial 5, así como aquellas derivadas de la inclusión de Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo. A ello se suman otros procedimientos asociados al bloqueo, incluyendo disposiciones de la Ley Helms-Burton.