La provincia de Pinar del Río culminó el año precedente con una tasa de mortalidad infantil de 4.7 por cada mil nacidos vivos, la más baja de todo el país, un resultado que las autoridades sanitarias atribuyen a la labor sostenida y integrada de los niveles de atención primaria y secundaria de salud, consolidando así un indicador clave del desarrollo social en el territorio.