El informe presentado este miércoles por una relatora especial del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de las Naciones Unidas constituye una evidencia contundente e inobjetable, recogida directamente sobre el terreno, del efecto genocida que durante más de seis décadas ha ejercido el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba. Así lo afirmó el representante permanente de la Isla ante ese órgano internacional, Rodolfo Benítez Verson, durante un encuentro paralelo interactivo dedicado al cerco unilateral que padece el pueblo cubano.
En esta ocasión, el informe no emana de declaraciones políticas, sino de un mecanismo especializado y autónomo del sistema de Naciones Unidas, que por vez primera tuvo acceso irrestricto para constatar in situ la realidad cubana. Benítez Verson subrayó que la relatora especial anterior, Alena Douhan, realizó una visita exhaustiva al país caribeño, donde sostuvo encuentros con amplios sectores de la sociedad y no únicamente con representantes gubernamentales. “No hablo solo del Gobierno, sino con todos los actores de la sociedad civil, para que ella misma pudiera ir personalmente a cerciorarse de la realidad que vive nuestra nación”, enfatizó el diplomático.
El embajador cubano destacó que, por primera vez, el CDH recibe un documento de esta naturaleza, construido sobre la base de muy sólidas evidencias empíricas y testimonios directos, y que incluye un conjunto de recomendaciones dirigidas a poner fin a las medidas coercitivas unilaterales que asfixian a la mayor de las Antillas. Ante una sala repleta de asistentes, Benítez calificó este hecho como de trascendental relevancia, pues, aunque parezca increíble, la narrativa oficial del gobierno de Washington sostiene que “Cuba miente, que no existe bloqueo alguno, que tampoco hay un cerco petrolero y que toda la responsabilidad recae sobre el gobierno cubano”. Sin embargo, la realidad documentada y verificada por el mecanismo independiente de la ONU desmiente categóricamente esas pretensiones.
“Este informe, con evidencias sólidas e irrefutables, demuestra que la narrativa de Estados Unidos es absolutamente falsa”, recalcó el representante cubano, al tiempo que recordó que ahora el CDH cuenta con un dictamen técnico y especializado que arriba con recomendaciones concretas, entre las cuales sobresale la necesidad de levantar todas las medidas coercitivas unilaterales y eliminar las limitaciones que impiden a Cuba acceder a bienes esenciales como alimentos, medicamentos y equipos médicos.
Asimismo, el documento se pronuncia por la derogación inmediata de la arbitraria designación de Cuba como supuesto estado patrocinador del terrorismo, un señalamiento falaz que agrava el hostigamiento financiero y comercial. De igual forma, exige la eliminación del estado de emergencia nacional vinculado a Cuba, declarado por Estados Unidos bajo el pretexto de una presunta amenaza excepcional para su seguridad nacional. “Sobre la base de esa falsedad se justifica la aplicación de un cerco petrolero que ahoga a nuestra economía y castiga a nuestras familias”, denunció Benítez Verson.
En el encuentro interactivo también intervino la nueva relatora especial, Zaina Jallad, quien enfatizó el elevado costo humano que generan estas medidas coercitivas unilaterales y subrayó cómo Washington limita de manera flagrante el derecho inalienable de Cuba a la autodeterminación y al desarrollo pleno de su pueblo. La voz de la comunidad internacional, representada en ese escenario, se alzó una vez más contra el cerco criminal, mientras Cuba reitera su disposición al diálogo respetuoso, pero sin claudicar en sus principios ni en su dignidad revolucionaria.
