La Administración Trump ha elegido un nuevo enemigo, el Grupo de Administración Empresarial GAE, una operación política, mediática y psicológica para sembrar una matriz de opinión de que en Cuba hay un Estado dentro de un Estado.
Washington apuesta que con más sanciones, más presión y más asfixia económica, el Gobierno cubano se quebraría políticamente.
Sin embargo esta narrativa se desmorona ante hechos como el programa de inversiones de viviendas asociadas al desarrollo del turismo.
La periodista Maricela Recasens documenta algunas evidencias que lo confirman.
Foto tomada de Cubahora.