Llegamos al cierre de 2025, un año muy duro para los cubanos, en el que no dejamos de esforzarnos para superar los enormes desafíos que tuvimos por delante. Epidemias, huracanes, apagones, reconfiguraron nuestra cotidianidad y representaron un difícil escollo para todos. Pero vale el recuento, tanto como sopesar expectativas de cara al futuro inmediato. De eso va el material que ahora le proponemos, a partir de una mirada muy singular.