El primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, negó la existencia de conversaciones con el gobierno de los Estados Unidos, más allá de los contactos técnicos en materia migratoria.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el jefe de Estado aclaró que, no obstante, Cuba siempre ha tenido la disposición de sostener un diálogo serio y responsable con las distintas administraciones estadounidenses, incluida la actual, bajo premisas de igualdad soberana, respeto mutuo y no injerencia en los asuntos internos.
En sus declaraciones, el presidente cubano vinculó el origen y recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero con la política migratoria hacia la isla.
Señaló que los cubanos residentes en Estados Unidos son «víctimas» de esa política fallida, de los privilegios de la Ley de Ajuste Cubano y de los cambios en las normas hacia los migrantes.
Díaz-Canel reafirmó que Cuba cumple los acuerdos migratorios bilaterales en vigor y subrayó que, para un avance en las relaciones, estas deben basarse en el Derecho Internacional y no en la hostilidad, la amenaza o la coerción económica.