El primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, continuó su recorrido por entidades sociales y productivas de La Habana en busca de mejorar los servicios para la población, a pesar de las dificultades provocadas por el bloqueo y el cerco energético.
En su más reciente visita, el mandatario inspeccionó el hospital pediátrico William Soler, un centro fundamental para la atención infantil en el territorio capitalino.
Acompañado por el ministro de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, y las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en La Habana, el mandatario intercambió con directivos, dirigentes de las organizaciones políticas del centro y especialistas. Estos, en circunstancias muy complejas, no han cerrado ni un solo servicio, porque para Cuba lo más importante seguirá siendo la sonrisa de sus niños, refiere el sitio web de la Presidencia.
La jornada de trabajo del mandatario cubano también incluyó una visita a la fuente “Benigno”, como parte del chequeo sistemático que realiza al Programa Integral para el Aseguramiento al Abasto de Agua en La Habana.
Este campo de pozos, ubicado al sur del municipio Cotorro, es un complemento del sistema este de la capital y abastece a unos 58 mil habitantes del municipio de San Miguel del Padrón.
