La Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) retoma este martes su tradicional examen anual del proyecto de resolución que reclama el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba, en una sesión que se extenderá hasta el miércoles y que culminará con la votación del documento.
El máximo órgano deliberativo de la ONU debatirá y someterá a votación la resolución a partir del informe que presenta Cuba sobre la necesidad de poner fin a esa política de asfixia que, desde la llegada de la administración de Donald Trump en enero de 2025, se ha recrudecido hasta niveles sin precedentes.
La viceministra de Relaciones Exteriores, Anayansi Rodríguez, integrante de la delegación presidida por el canciller Bruno Rodríguez, declaró a Prensa Latina que la realidad cubana está profundamente condicionada por el injusto bloqueo económico, comercial y financiero, cuyo impacto sobre la economía nacional es devastador y constituye el principal obstáculo al desarrollo del país. La funcionaria calificó además esa política como una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todo un pueblo.
Por su parte, el representante permanente de la isla ante la ONU, embajador Ernesto Soberón, anticipó que Cuba llega a la Asamblea General con la legitimidad de una demanda justa, sostenida durante décadas y acompañada por un amplio respaldo internacional. El diplomático subrayó que la nación caribeña no representa una amenaza, mientras que el bloqueo sí lo es, y expresó su confianza en que, frente al chantaje y la prepotencia, la comunidad internacional volverá a optar por la verdad, la dignidad y la solidaridad internacional.
Soberón advirtió que este año la votación tendrá lugar en un escenario particularmente delicado, marcado por el reforzamiento sin precedentes de la política de castigo colectivo contra Cuba, que incluye un cerco energético y sanciones secundarias dirigidas a terceros países. A ese cuadro se suma, según denunció, una ofensiva inédita del Departamento de Estado, la Misión Permanente de Estados Unidos ante las Naciones Unidas (USUN) y las embajadas estadounidenses en todo el mundo, orientada a intentar alterar la voluntad soberana de los Estados miembros y a debilitar los niveles de apoyo que tradicionalmente ha alcanzado la resolución cubana.
El debate de este martes y miércoles, precisó el embajador, trascenderá el marco de las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos, pues se trata de un asunto de interés para la Asamblea General, incluido en su agenda desde hace más de tres décadas, que concita altos niveles de participación y una amplia representatividad regional.
El representante cubano ante el organismo multilateral insistió en que no puede ocultarse la dimensión humana de esta agresión continua de Estados Unidos. Mencionó los prolongados apagones, las dificultades para acceder a medicamentos, alimentos y agua potable, así como las afectaciones a los servicios de salud, como evidencias del impacto de una política que calificó de genocida y que castiga a toda la población.
En la jornada inaugural del debate intervendrán más de una treintena de oradores, y la votación está prevista para mañana. En la edición anterior, la resolución obtuvo 165 votos a favor, siete en contra —Argentina, Estados Unidos, Hungría, Israel, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania— y 12 abstenciones —Albania, Bosnia y Herzegovina, Costa Rica, Chequia, Ecuador, Estonia, Letonia, Lituania, Marruecos, Moldavia, Rumanía y Polonia—. Con esta nueva cita, la Asamblea General pedirá por trigésimo cuarta vez el fin de ese castigo colectivo, una imposición unilateral que Cuba denuncia desde 1992.
Hoy 27 de octubre participaremos en la primera jornada de debate del proyecto de resolución de la Asamblea General de @ONU_es contra el bloqueo de EEUU contra Cuba.
A pesar de las burdas y cínicas presiones del gobierno estadounidense contra los Estados miembros de Naciones… pic.twitter.com/EQZ3Oxhu3r
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 27, 2026
