Estados Unidos atacó, en la madrugada del 3 de enero, posiciones civiles y militares de Venezuela. Más de 150 aeronaves participaron en la operación que asesinó al menos un centenar de personas. En un comunicado, el Gobierno de la República Bolivariana confirmó la arremetida armada de la Casa Blanca contra su país y el secuestro del presidente, Nicolás Maduros Moros, y a su esposa, Cilia Flores.