1 agosto, 2021

Proyecto ESPUmás genera oportunidades de empleo para mujeres cubanas

Delbris Utria, quien vive en el municipio Arroyo Naranjo a las afueras de La Habana, ha encontrado en la lavandería una forma de emprendimiento tras la renta de dos lavadoras semiautomáticas gracias al proyecto ESPUmás, una iniciativa de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) en la isla.

Delbris Utria, quien vive en el municipio Arroyo Naranjo a las afueras de La Habana, ha encontrado en la lavandería una forma de emprendimiento tras la renta de dos lavadoras semiautomáticas gracias al proyecto ESPUmás, una iniciativa de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) en la isla.

En la terraza de su casa del Reparto Poey se reciben los pedidos de los vecinos de la comunidad que llegan hasta aquí en la búsqueda de un servicio rápido y de calidad.

La cubana de 46 años asegura que hasta el momento el negocio marcha bien, pero le gustaría ampliar los horizontes gracias al nuevo marco regulatorio para el trabajo por cuenta propia en territorio nacional.

Mientras cuelga diferentes piezas de ropa al sol en el techo de su casa, Utria conversa sobre sus planes para prestar servicios a un policlínico y restaurant cercano en los próximos meses.

«Esta oportunidad llegó a mi vida cuando más la necesitaba. Los ingresos han aumentado, y nuestra economía va mejor», precisó la cuentapropista cubana.

Afirma que aunque este es un negocio familiar donde cuenta con el apoyo de su hermana y esposo le gustaría en un futuro poder incorporar a otras mujeres de la comunidad.

«Esto puede tener un éxito tremendo, este es solo el principio», añadió.

Entre los clientes habituales de la lavandería comunitaria se encuentra Omar Camejo, un trabajador de servicios necrológicos que vive con su hijo de 23 años.

«Siempre me han atendido muy bien aquí, es fácil llegar porque es muy cerca de mi casa», comentó este cubano ya entrado en los cincuenta.

En otro extremo de la ciudad, en el poblado costero de Santa Fe, Daniuska Mercader, también ha apostado por la lavandería para incrementar los ingresos familiares en tiempos de pandemia.

Bajo estrictos protocolos de seguridad, esta madre de 36 años pone en práctica diversas medidas para minimizar el riesgo de contagio con el virus tras el contacto con diferentes tipos de tejidos.

«Esto ha llegado para quedarse. Trabajaba como gastronómica, pero a causa de la COVID-19 muchas actividades cesaron. Cuando todo pase creo voy a seguir con este trabajo”, explicó la joven.

Tras su inicio en marzo de 2020, el proyecto ESPUmás ha entregado en condición de renta alrededor de unas cincuenta lavadoras semiautomáticas principalmente a amas de casa y jubiladas.

Autoridades del Ministerio de Comercio Interior en la nación caribeña informaron que para 2021 mujeres de entornos rurales y comunidades en las periferias de los centros urbanos recibirán cerca de otro medio centenar de lavadoras ensambladas en Cuba.

Mientras tanto, Anielka Fernández, miembro del Secretariado Nacional de la FMC dijo que acciones como estas intentan promover el empleo para las federadas cubanas y generan espacios de empoderamiento económico en medio del ordenamiento monetario en la isla.

«La FMC también trabaja para continuar integrando a las mujeres en las actividades de la agricultura, los polos productivos y las diferentes áreas de la sociedad,» destacó la funcionaria.

«ESPUmás es un proyecto con el cual seguiremos adelante”, añadió.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *