Prevención y responsabilidad: dos armas contra el coronavirus

Todavía hoy muchas personas no toman la conciencia suficiente sobre el peligro que significa esta enfermedad y aún inciden en prácticas poco aconsejables.

Todavía hoy muchas personas no toman la conciencia suficiente sobre el peligro que significa esta enfermedad y aún inciden en prácticas poco aconsejables.

Todavía hoy muchas personas no toman la conciencia suficiente sobre el peligro que significa esta enfermedad y aún inciden en prácticas poco aconsejables.

La prevención y la responsabilidad son las esencias para evitar un escenario de propagación del nuevo coronavirus.
Sin embargo, todavía hoy muchas personas no toman la conciencia suficiente sobre el peligro que significa esta enfermedad y aún inciden en prácticas poco aconsejables. Gisela García Rivero ha seguido este tema.

Una rápida propagación de la enfermedad

Usted y yo, todos en esta isla hablamos del nuevo coronavirus. Y siempre desde la preocupación que supone una epidemia como esta en medio de condiciones de escasez de recursos que impacta en la industria cubana de medicamentos y en el sector de la salud, en sentido general.  Y no es para menos.  La información diaria habla de su rápida propagación por el mundo y en nuestra región.

En conferencias de prensa, reportajes, entrevistas y más recientemente en reuniones territoriales en Occidente, Centro y Oriente, presididas por el presidente cubano y el primer ministro, junto a las máximas autoridades del gobierno y el Partido, la población ha conocido de las medidas que se toman, ya con fases de profundización, para reducir el impacto del COVID 19… Hoy se vela por el estricto control sanitario en frontera, el proceso de capacitación del personal de salud y lo que debe conocer cada uno de los ministerios para minimizar los riesgos.

Porque no estamos de espaldas al mundo y porque cualquiera de los escenarios posibles debe ser previsto, como es costumbre en esta isla ante cualquier emergencia… ciclones, plagas como la del caracol africano, epidemias y fenómenos adversos de todo tipo hemos enfrentado. Se ha insistido en trasladar cautela a la población para visualizar mejor cómo prepararnos, cómo crear condiciones desde el hogar, desde las escuelas y centros de trabajo para enfrentar esta enfermedad respiratoria.

Medidas para combatir la enfermedad

Se han explicado propuestas para desinfectar el uso del transporte público y de los trabajadores, para la creación de nasobucos por la industria, para la venta de hipoclorito de sodio en las farmacias, para la suspensión de eventos culturales de gran convocatoria y en el exterior, y muchos otros detalles. Pero nada ganamos si el factor humano, primero, no está informado y segundo, si no tiene claro qué medidas tomar en el ámbito individual… Si existe fiebre, síntomas de decaimiento, dolor muscular, tose a menudo, no debe trabajar, debe ir al médico, debe reposar en casa, aislado. Alejado de la multitud es mejor por estos días… Sin saludos, nos han dicho, es solo práctica de un momento, de este momento…. Por estos días le han enseñado a mi niña de 3 años en el círculo que se tose sobre el codo y no se tapa la boca con las manos.

Ellos lo incorporarán mejor así para el futuro. Y se ha santificado el lavado, ese que es total por 20 segundos, no por capricho, sino porque es preciso para no contagiar a otros.  ¿qué se sabe de su cura? Hasta el momento, no tiene vacuna ni cura específica, pero ya son más los que se salvan que los que mueren.

De todas formas, es de cuidado. El control de la COVID 19 es una máxima prioridad para el estado cubano en estos momentos.  El sistema nacional de salud está probado ante otras contingencias y se alista ya, con los profesionales de batas blancas, esos que son, a pesar de todos los embates externos e internos, entrega (como la novela excelente que tuvimos) y pasión. Confianza, tranquilidad, información y mucha, mucha prevención.

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