En medio de un complejo panorama energético nacional que impacta directamente en la operatividad de las instituciones sanitarias, el sistema de Salud Pública cubano refuerza la atención a la población infantil mediante la incorporación de nuevos equipos donados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Con el propósito de garantizar la estabilidad de los tratamientos a menores con síntomas respiratorios agudos, un primer lote de 50 concentradores de oxígeno —de un total de 100— se encuentra actualmente en fase de distribución hacia centros asistenciales ubicados en siete provincias del archipiélago.
Según confirmó la propia representación del organismo internacional, los primeros cincuenta equipos fueron trasladados y recepcionados en los territorios de La Habana, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Las Tunas, Granma y Santiago de Cuba.
Este movimiento inicial de insumos médicos busca apuntalar de manera directa la capacidad de respuesta del Programa de Atención Materno-Infantil (Pami) en regiones con una alta demanda de servicios pediátricos y obstétricos.
A esta primera fase de despliegue se sumará, en los próximos días, el traslado del medio centenar de equipos restantes hacia el resto de las demarcaciones geográficas del país.
La entrega no se limita exclusivamente a los concentradores, sino que incluye además un surtido de componentes de repuesto —tales como sensores y ventiladores internos— destinados a prolongar la vida útil de los aparatos y asegurar su funcionamiento continuo.
Con esta acción de cooperación técnica y logística, se ven favorecidas las áreas de urgencia y los servicios de hospitalización pertenecientes a la red nacional de hospitales maternos y pediátricos.
El contexto en el que se inserta esta asistencia humanitaria no es ajeno a las tensiones económicas y de infraestructura que atraviesa la nación. Sobre este particular escenario, Sunny Guidotti, representante en funciones de Unicef en Cuba, subrayó la correlación existente entre las dificultades externas y el acceso a prestaciones vitales.
“La crisis energética (provocada por la escalada hostil aplicada por la actual administración estadounidense) dificulta la atención en salud y pone en riesgo a los bebés, niños y niñas que requieren el acceso a oxígeno”, expresó Guidotti.
En consonancia con esa valoración, la representante de la agencia de la ONU reafirmó la voluntad de acompañar a las autoridades sanitarias de la isla en la protección de los grupos poblacionales más vulnerables.
Guidotti aseguró que en este contexto Unicef mantiene su compromiso con la salud materna e infantil, y añadió que cada insumo, medicamento o equipamiento que llega al país para una institución hospitalaria es una oportunidad para mejorar los servicios de salud y salvar vidas, como es el caso de estos concentradores.
Desde el punto de vista técnico y operativo, los equipos suministrados ofrecen ventajas significativas tanto para el entorno hospitalario como para el manejo ambulatorio de pacientes crónicos.
Raimel Milán, especialista del área de Gases Medicinales del Centro Nacional de Electromedicina, explicó las bondades prácticas de estos dispositivos en escenarios de contingencia.
El experto indicó que los equipos recibidos pueden ser usados tanto en instituciones hospitalarias como en el hogar de un paciente, por su fácil maniobrabilidad, una característica que permite descentralizar la atención de oxigenoterapia en casos que no revisten la máxima gravedad.
El especialista aclaró los límites precisos de esta tecnología frente a los métodos tradicionales de suministro de oxígeno comprimido. “Aunque sus prestaciones no sustituyen a un botellón de oxígeno, son factibles ante una urgencia médica”, puntualizó Milán, estableciendo así la diferencia funcional entre un equipo de soporte vital primario y un concentrador de uso inmediato.
Las prestaciones técnicas de estos implementos, según detalló el propio especialista del Centro de Electromedicina, los posicionan como una herramienta de gran utilidad en las salas de terapia respiratoria.
Estos implementos, de acuerdo con la información, tienen una capacidad de 10 litros por segundo, óptimo para los tratamientos más demandados por los pacientes que lo requieran. Al profundizar en la ingeniería del dispositivo, Milán precisó el mecanismo mediante el cual se garantiza la pureza del gas: a lo interno poseen un compresor con una unidad de filtraje, una tarjeta de control con sensores, que purifican el aire y ofrecen la concentración requerida.
2 respuestas
Felicidades y éxitos Cuba saldrá adelante
Gracias a todos los que en el mundo apoyan a Cuba en estos momentos tal difíciles que pasamos por duro bloqueo a que estamos sumidos.