La Historia de la ¨Marcha de las Antorchas¨

En la noche del 27 de enero de 1953 decenas de estudiantes universitarios se concentraron en la Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana. Su objetivo era desde allí marchar a rendirle homenaje al Apóstol en la Fragua Martiana.

En la noche del 27 de enero de 1953 decenas de estudiantes universitarios se concentraron en la Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana. Su objetivo era desde allí marchar a rendirle homenaje al Apóstol en la Fragua Martiana.

En la noche del 27 de enero de 1953 decenas de estudiantes universitarios se concentraron en la Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana. Su objetivo era desde allí marchar a rendirle homenaje al Apóstol en la Fragua Martiana.

La Marcha de las Antorchas se realizó por primera vez en la medianoche del 27 de enero de 1953, para conmemorar el centenario del Natalicio del Héroe Nacional José Martí.

La efemérides coincidió con una de las etapas más dramáticas de la vida cubana. Los crímenes cometidos por la tiranía y la persecución a los jóvenes que estaban dispuestos a cambiar el rumbo político de la Isla eran insoportables.

La Gesta del Tributo al Apóstol

Frente a las injusticias de la tiranía, la FEU y las clases vivas de la nación comenzaron a crear condiciones para rendir tributo a un hombre que supo entregar su vida en las maniguas por la libertad de Cuba. La universidad se vistió de gala y los estudiantes se reunieron para organizar el homenaje a Martí.
Un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban Flavio Bravo Pardo, Léster Rodríguez, Conchita Portela y Alfredo Guevara, tratan de organizar sus ideas para un acto y esperar el 28 de enero.
Alfredo Guevara sugirió que podía ser un desfile con antorchas desde la Universidad hasta la Fragua Martiana. La iniciativa prendió enseguida en el grupo, la discutieron con más amplitud, y él opinó además que la proposición debía hacerla una mujer para darle un sentido más emotivo.
Conchita Portela era vicepresidenta de la Escuela de Pedagogía y fue la indicada para hacerla en la reunión de la FEU, presidida en esos momentos por Joaquín Peláez. Cuando se planteó la idea del desfile de las antorchas fue unánimemente aceptada.
Los Hechos del 27 de enero de 1953
En la noche del 27 de enero de 1953 decenas de estudiantes universitarios se concentran en la Plaza Cadenas, hoy Plaza Ignacio Agramonte de la Universidad de La Habana. Su objetivo era desde allí marchar a rendirle homenaje al Apóstol en la Fragua Martiana.

La situación era tensa en la capital cubana. En la Clínica del Estudiante del Hospital Calixto García, el alumno de medicina Rubén Batista, luchaba por su vida. Había resultado gravemente herido en la manifestación del día 15 de enero.
Cerca de las 11 y 30 de esa noche, una vez preparadas y encendidas las antorchas, los estudiantes formaron un bloque portando nuestra enseña nacional y una larga tela donde se podía leer: ABAJO LA TIRANÍA. FEU
Los manifestantes avanzaron por la calle San Lázaro y bajaron por Infanta hasta la calle 25. De allí hasta fueron hasta la calle Hospital, donde se encontraba la cantera de San Lázaro. En este lugar Martí había realizado trabajo forzado con un grillete fijado en el tobillo de la pierna derecha, unido a una cadena que le aprisionaba la cintura.
Junto a los estudiantes y el pueblo desfilaron también un grupo de jóvenes que se entrenaban para asaltar los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, dirigidos por Fidel.

La Fragua Martiana

Pasadas las 12 de la noche del día 27, ya en la madrugada del 28, los jóvenes rindieron tributo al Héroe Nacional en la Fragua Martiana.

Declarada Monumento Nacional el 8 de mayo de 1996, la Fragua Martiana es hoy a la vez Museo, escuela de valores, centro comunitario, extensión universitaria, tribuna, templo de historia de la patria.
Declarada Monumento Nacional el 8 de mayo de 1996, la Fragua Martiana es hoy a la vez Museo, escuela de valores, centro comunitario, extensión universitaria, tribuna, templo de historia de la patria.

Al llegar a la Fragua Martiana, hizo uso de la palabra José Machado Rodríguez (Machadito). Cuando terminó su discurso todos los presentes corearon: ¡Libertad!, ¡Libertad!
El resumen lo hizo el Presidente de la FEU, quien se refirió a la significación del acto con que comenzaba la celebración del Centenario Martiano, y terminó su arenga pronunciando:
“…por esto resulta lógico que el estudiantado, la juventud toda, combata con todas sus fuerzas a la dictadura que nos oprime…”.
La Generación del Centenario entraba en la historia, rindiéndole tributo al hombre que inspiró con sus ideas la obra de la Revolución cubana.

Cada año las nuevas generaciones encabezan el tributo al Apóstol

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