18 junio, 2021

II GUERRA MUNDIAL Apuntes en el presente

Hemos llegado al aniversario76 del 9 de mayo, Día de la Victoria,  llenos de incertidumbres, bloqueos, sanciones, conflictos, guerras y el peligro incluso de la nuclear, todo envuelto en una desoladora pandemia.

El nuevo aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial ocurre este año en medio de una situación expandida por el universo, muy parecida a aquella conflagración y  su horrible saldo de 30 millones de personas muertas, países destruidos y el efecto psicológico causado sobre todo a los pueblos del continente europeo.

Nada más parecido hoy a la amenaza sobre la humanidad de la pandemia Covid19, con 17 meses de extensión, presente por doquier y sin pronósticos de un final en pocos años…Queda puesto de manifiesto  la incompetencia y egoísmo del poderoso don Dinero, acumulado sobre todo –y no tiene otra manera de decirse–  en las arcas del capital de las grandes potencias.

En 2021, a pesar de la difícil situación, el hecho trascendental de la Segunda Guerra, desatada por la Alemania fascista en 1939, ha sido punto de atención en muchos lugares con el uso de diversas acciones transmitidas en línea, muy diferentes a las realizadas hasta ahora.

Cuando leía informaciones sobre el tema llamaba la atención un encuentro de sobrevivientes de los campos de exterminio humano, un tema que ha tratado de ser  olvidado  ante la gravedad y responsabilidad de sus autores, además de rasgos existentes en sectores extremistas de ciertas sociedades.

Las victimas con sus testimonios representan un freno a esas intenciones. Solo en Auschwitz, Polonia, uno de los sitios más significativos de los campos de exterminio, fueron asesinadas más de un millón de personas. En total, unos 6 millones de judíos europeos y millones de otras nacionalidades fueron asesinados por los alemanes nazis y sus colaboradores.

Polonia 1939. Foto: Sputnik
Polonia 1939. Foto: Sputnik

Escenario bélico del presente

Pese a la continuidad de la ya compleja situación política y económica del pasado año, algunos nuevos elementos emergidos en el tumultuoso mar de las relaciones internacionales no parecen aun  suficientes para hablar de un ambiente global donde reine la paz.

Veamos solo algunas señales. Los tradicionales puntos neurálgicos de las relaciones internacionales siguen apuntado desde la gran potencia de Estados Unidos con sus cañones enfilados hacia Rusia, por cierto la potencia ganadora en la segunda conflagración mundial. No obstante, el cambio presidencial en Washington con los demócratas y otro rostro, la vida demuestra que cambia el Partido pero no la política. Podría añadirse la decisión  de Gran Bretaña al abandonar la Unión Europea y su papel en la conformación del estado israelí como potencia colonial.

Las tensiones se mantienen en esa gran retaguardia de Rusia que pasa por Medio Oriente y sigue hacia el este hasta la República Popular China, por cierto surge victoriosa también en su moderna economía, la gran batalla de la Covid19 y las vacunas contra la pandemia.

El papel del estado de Israel, hijo predilecto concebido por el sionismo y arropado por Estados Unidos, pone una nota siempre agresiva contra los derechos inalienables del pueblo palestino. Imposible dejar a un lado la amenaza de poseer armas nucleares yel  agresivo papel  de Israel contra la estabilidad de Irán en la región.

Y cuando de escenario y ambiente agresivo se hable, no podemos dejar a un lado las declaraciones y acciones del vecino norteño, Estados Unidos, ejemplo claro de un mal vecino, referente a los países de América Latina.

Tal es el caso de Cuba y el bloqueo económico, comercial, financiero y político desde el triunfo de la revolución en 1959, las invasiones armadas ymaniobras de todo tipo con elementos terroristas. Ha hecho caso omiso a la voluntad de la comunidad internacional  en Naciones Unidas, que le deja siempre solo en la votación contra el bloqueo. Casualmente Israel siempre le acompaña en esa decisión.

El pueblo de Cuba llega a este escenario con la gran satisfacción de poseer vacunas nacionales para todos sus habitantes y el apoyo médico a otros países como gesto de solidaridad y cooperación internacionales.

Se necesitarían muchas páginas para señalar los numerosos conflictos y situaciones difíciles de la humanidad en este año de pandemia, que podrían si no resolverse, al menos aliviarse si el egoísmo no tuviera el primer lugar en la agenda del gran capital.

Hemos llegado al aniversario76 del 9 de mayo, Día de la Victoria,  llenos de incertidumbres, bloqueos, sanciones, conflictos, guerras y el peligro incluso de la nuclear, todo envuelto en una desoladora pandemia.

Dentro de todo este complejo panorama se ha demostrado que el fascismo puede resurgir como continuación de la política hegemónica de los Estados Unidos y que las soluciones para el bienestar y salud de la humanidad solo han surgido de las fuerzas ajenas a las políticas del neoliberalismo.

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