28 enero, 2022

Habaneros vuelven a las playas y al Malecón

Ni el fuerte oleaje ni la distancia hasta el centro de la capital ha impedido a miles de habaneros irse hasta las playas del este de La Haban para disfrutar de un baño de mar tras nueve meses de medidas restrictivas por causa de la enfermedad del coronavirus (COVID-19).En La Habana, donde casi la totalidad de su población ha sido inmunizada contra la COVID-19 con vacunas de producción nacional, los nuevos casos de coronavirus han disminuido de alrededor de 1.900 a poco más de 300 en las últimas ocho semanas.

Ni el fuerte oleaje ni la distancia hasta el centro de la capital ha impedido a miles de habaneros irse hasta las playas del este de La Habana para disfrutar de un baño de mar tras nueve meses de medidas restrictivas por causa de la enfermedad del coronavirus (COVID-19).

«Llevaba rato esperando por un momento como este .Realmente esta es una oportunidad para relajar , pero con
extremo cuidado», comentó la cubana Sheyla Aday mientras tomaba un chapuzón junto a su familia en Playa «El Mégano», ubicada a unos 15 kilómetros del centro de la capital cubana.

   

Como ella, otros residentes en La Habana se han llegado hasta las playas de Guanabo o Santa María del Mar , ya sea en taxis de alquiler, carros particulares o la red de transporte público.

Tal es el caso de Yasmanys Rodríguez, un estudiante universitario, quien dejó su casa en el municipio habanero de San Miguel del Padrón para irse con su novia a la playa.

«Sabemos que tenemos que protegernos en la playa y no descuidar ningún detalle para evitar el contagio con el virus. La pandemia no se ha acabado todavía», comentó.

Bajo las nuevas regulaciones en la reapertura de las playas en La Habana , las autoridades locales han recomendado el uso de soluciones desinfectantes para las manos así como mantener no menos de dos metros de distancia entre los grupos de bañistas.

Mientras unos disfrutan de un chapuzón en las cálidas aguas de las playas habaneras, otros doran sus cuerpos al sol, conversan sobre la arena, o escuchan música a través de sus teléfonos celulares.

            

Lázaro Garriga, un joven de 16 años del municipio de 10 de Octubre, dijo sentirse aliviado tras encontrarse con el mar después de varios meses sin aproximarse al litoral habanero .

» Esto es vida. Realmente el único modo de garantizar que las playas permanezcan abiertas es siendo serios con las medidas de seguridad para la COVID-19. Este virus mata», señaló.

En La Habana, donde casi la totalidad de su población ha sido inmunizada contra la COVID-19 con vacunas de producción nacional, los nuevos casos de coronavirus han disminuido de alrededor de 1.900 a poco más de 300 en las últimas ocho semanas.

       

Como parte de la desecalada de medidas contra la COVID-19 también más de 500 restaurantes , cafeterías y bares reabrieron sus puertas para el servicio dentro de sus instalaciones.

Esta semana el gobierno de La Habana autorizó la reapertura de los gimnasios y piscinas al 50 por ciento de capacidad, además de dar luz verde para que los cubanos pudieran volver a sentarse en el muro del Malecón, punto de encuentro de los residentes en la ciudad.

» Otra vez en el Malecón. Aquí hay espacio para todo el mundo .Con gel sanitario , nasobuco y disciplina podemos vencer al bicho,» gritó desde el muro del Malecón, Miriam Suárez, una vecina del municipio Centro Habana.

 

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