Habaneros buscan el verde de la capital en medio de la pandemia

Espacios para la recreación sana y segura, así como un recién estrenado servicio de canopy tour forman parte de los atractivos del Jardín Botánico Nacional.

Jardín Botánico Nacional de la Universidad de La Habana revela diversidad de la vegetación tropical. Foto: Joaquín Hernández

Cansados de ver películas en casa e invertir su tiempo libre en redes sociales, Leonilda Pérez y sus familiares tomaron una guagua en dirección al Jardín Botánico Nacional, ubicado a unos 25 kilómetros al este del centro de La Habana.

Los cubanos acuden a los jardines botánicos para reencontrarse con los atractivos de la naturaleza y alejarse del ajetreo de los centros urbanos en medio de las medidas de distanciamiento social durante la etapa post pandémica en la isla.

Pérez, quien vive en un pequeño apartamento en el tercer piso de un edificio en el municipio Cerro, andaba buscando un área al aire libre donde sus nietos pudieran correr, disfrutar el olor de las flores y jugar fútbol sin preocupación de contagio.

En unas 600 hectáreas, el Jardín Botánico Nacional expone unas 4000 especies vegetales. Foto: Joaquín Hernández

La abuela de 56 años describe al Jardín Botánico Nacional como “un museo de plantas”, añadiendo además que, a pesar del incremento en el número de casos positivos durante la última semana en la isla, este es un lugar donde los pequeños pueden encontrar refugio seguro.

“Hasta hace poco estaba reticente a venir aquí porque para ser honesta prefería ir a la playa y los conciertos de música popular bailable. Pero ahora me doy cuenta de que hay miles de cosas por descubrir en este lugar. Los niños se sienten muy bien”, aseveró la cubana poco antes de sentarse en el césped en las proximidades del Jardín Japonés.

Experiencia de altura

Otros visitantes como Marlon Méndez escogen el Jardín Botánico para en vez de quietud y calma, disfrutar de una hora de adrenalina con su hijo de tres años en el recién estrenado servicio de canopy tour que atrae la atención de decenas de personas que llegan hasta este lugar de la geografía habanera.

“Yo siempre le he tenido miedo a las alturas, pero ya era hora de tomar una decisión como esta porque así le doy un buen ejemplo a mis hijos para que no le tengan miedo a nada en la vida”, destacó el joven habanero del municipio Marianao, minutos después de concluir la travesía entre los árboles y la tupida vegetación del Botánico.

Si bien en Cuba existen ya seis canopy tours, fundamentalmente en áreas turísticas como Las Terrazas, en la provincia de Artemisa, y el Valle de los Ingenios, en Trinidad, el primer canopy de La Habana ha sido creado con un enfoque educativo.

“Las personas no solo van a poder vivir esta experiencia desde las alturas, sino que van a contar con una explicación detallada sobre la flora y la fauna de Cuba. Queremos incrementar la educación medioambiental”, comentó a la televisión cubana, Mario Hernández, al frente del servicio de instructores guías.

Apuesta por el turismo de naturaleza

El Jardín Botánico de La Habana cuenta con alrededor de 3000 especies diferentes de plantas y unos 400 mil árboles que sirven de hábitat natural para aves endémicas y migratorias, lo que convierte a este oasis verde en un sitio atractivo para el ecoturismo.

El directivo del Jardín Botánico Nacional y presidente de la Sociedad Cubana de Botánica, Alejandro Palmarola, aseguró que desarrollar una cultura de protección al medio ambiente entre la población es uno de los objetivos de esta institución científica.

“Queremos que las personas que acuden a este sitio, además de divertirse y pasarla bien, aprendan sobre la naturaleza”, apuntó el experto.

Recreación sana y conocimiento: esa es la propuesta del JBN para el verano. Foto: Joaquín Hernández

Señaló que en todos los espacios de uso común del Jardín Botánico se cumplen con los protocolos de limpieza y desinfección a tono con las medidas sanitarias en el contexto de la COVID-19.

“Creo que la sustentabilidad medioambiental es uno de los ejes fundamentales para el desarrollo del país,” añadió. Mientras tanto, el director del Jardín Botánico Nacional, Carlos Manuel Pérez, precisó que las conexiones de transporte hacia este pulmón verde de la capital han sido reforzadas desde La Víbora y el Vedado para facilitar la afluencia del público que podrá disfrutar además de las áreas de restaurantes y cafeterías.

“Estamos también trabajando en la reparación de 13 kilómetros de carretera para facilitar la circulación de vehículos al interior de la institución y entre nuestras prioridades se encuentra ampliar los vínculos con el movimiento de pioneros exploradores”, afirmó el funcionario.

Con unas 600 hectáreas de extensión, el Jardín Botánico Nacional actualmente recibe a unos 2500 visitantes durante los fines de semana y alrededor de unos 500 entre miércoles y viernes.

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