3 agosto, 2021

Ha Bici, una alianza entre lo privado y estatal para la movilidad

Ha Bici es el primer sistema de bicicletas públicas de La Habana que promueve la ciclomovilidad en la ciudad y de esta manera el cuidado al Medio Ambiente.

Ha Bici, primer sistema de bicicletas públicas en La Habana.

Vélo Cuba es un grupo de trabajadores por Cuenta Propia que llevan trabajando 4 años en La Habana. Comenzaron su proyecto reparando bicicletas. Aunque ya tienen 800 clientes no olvidan cuando abrieron su primer taller detrás de Coppelia.

En el año 2016 los trabajadores de este emprendimiento- en su mayoría mujeres -lograron tener su segundo taller en La Habana Vieja y fue allí en Obrapía, entre Habana y Compostela, donde comenzaron a trabajar árduamente en la reparación de bicicletas, así también como en proyectos comunitarios, con los niños y jóvenes de la localidad. A partir de estas actividades fue que el gobierno local y la Oficina del Historiador comenzó a conocer un poco sobre qué era VC.

Tuvieron la suerte además de que se les diera promoción en la prensa nacional y de que se conociera por muchas personas en qué consistía su proyecto, que tiene como principal premisa promocionar el emprendimiento femenino, así como el desarrollo de gratuidades, habiendo aportado en aquel entonces 100 mil pesos en moneda nacional al gobierno municipal.

Lo anterior resultó pieza de interés para el desarrollarlo social de este municipio habanero. «A partir de estas actividades fue que el gobierno local y la Oficina del Historiador comenzó a conocer un poco sobre qué era Vélo Cuba», argumentó Nayvis Díaz Labaut, directora y fundadora y directora.

«A la Oficina del Historiador le llamó la atención un proyecto como el nuestro y nos presentó la posibilidad de que nosotros hiciéramos una sinergia juntos para poder desarrollar en conjunto HaBici».

Inaugurado el  pasado 24 de noviembre en nuestra capital , Ha Bici es el primer sistema de bicicletas públicas de La Habana y proyecto piloto de ciclovías en el país, inaugurado como parte de las actividades por la celebración del 500 aniversario de la ciudad y con el objetivo de promover el uso de este tipo de transporte y el consecuente cuidado al medio ambiente, que de ser exitoso, podrá extenderse a otras zonas de La Habana Vieja, fuera del Casco Histórico de la ciudad y en proyecciones futuras a otras ciudades del país.

Para este proyecto de Ha Bici la Oficina del Historiador realizó un contrato directamente a Vélo Cuba a través de la inmobiliaria FENIX por la experiencia en este tema del trabajo con las bicicletas.

Fue poco más de un año de colaboración conjunta de un equipo multidisciplinario, involucrados por la parte cubana, además, la Empresa de proyecto de arquitectura y urbanismo(RESTAURA), perteneciente a la Oficina del Historiador, la Dirección de Inversiones, la Dirección de Cooperación Internacional, La Dirección General de Transporte de La Habana, entre otras instancias, expresó Daylín Martínez Morales, Jefa de Departamento de Diseño de RESTAURA de la Oficina del Historiador.

Por la parte extranjera el proyecto se hizo en colaboración con el Gobierno Vasco y su empresa Tecnalia, quienes suministraron los 60 vehículos que se están utilizando en Ha Bici.

En las disímiles reuniones a los trabajadores de Vélo Cuba se les escuchó desde el punto de vista técnico, cómo debería de funcionar todo el proyecto, así como cuáles deberían de ser las bicicletas más apropiadas para el mismo, expresa Nayvis Díaz.

«No todo se pudo lograr como queríamos porque había una parte importante de las bicicletas que venían de donación y había que trabajar con eso. En sentido general estamos bastante contentos por haber sido elegidos y creo que ello no fue de forma fortuita, pues de alguna manera se lo ha ganado el equipo con todo su trabajo tan fuerte en el incremento de la ciclomovilidad y en proyectos comunitarios», argumentó la directora de Vélo Cuba.

Argumentó Díaz Labaut sobre la manera en que su taller de Vélo Cuba está conviviendo en el mismo local con HaBici «Nosotros no vamos a dejar la reparación de las bicicletas y con este proyecto somos quienes tenemos la posibilidad de tener esta hermosa sucursal en Prado 20 y allí mismo vamos a darle mantenimiento a estas bicicletas públicas. Estamos todos muy organizados en ese sentido», expresó.

Para VC, hace aproximadamente 4 años, cuando sus trabajadores comenzaron el negocio de arreglar bicicletas, era impensable que, en la actualidad, fueran pieza clave de un proyecto como Ha Bici.

Y ahí se encuentran actualmente, casi enfrente del lujoso Hotel Packard, en Prado 20, en la sede de Ha Bici, donde los trabajadores de Vélo Cuba, capitaneados por la Ingeniera Industrial Nayvis Díaz Labaout, llevan a cabo este proyecto piloto del primer sistema de bicicletas públicas en nuestro país, encargándose del montaje y reparación de los vehículos. En la Casa Matriz, con sede en Prado 20 y en la subsede de Ha Bici, ubicada en Compostela los clientes pueden dirigirse a hacer sus suscripciones.

Sinergia para «rodar»

Desde el 11 de noviembre del 2017 estuvieron trabajando en conjunto todas estas instituciones encargadas de que se inaugurara Ha Bici, logrado por fin el 24 de noviembre de 2018, un año y unos días después.

«Llevó disímiles reuniones y encuentros en los que afortunadamente se nos escuchó desde el punto de vista técnico como debería de ser todo el proyecto, cómo debería de funcionar, cuáles deberían ser las bicicletas. No todo se pudo lograr como queríamos porque había una parte importante de los vehículos que venían de donación y había que trabajar con eso, pero en sentido general estamos bastante contentos por haber sido elegidos y creo que lo anterior no ocurrió de forma fortuita, debido a que el equipo de Vélo Cuba con nuestra labor en el incremento del trabajo de la ciclomovilidad y proyectos comunitarios no los hemos ganado», enunció Nayvis Díaz.

«Este precio resultaría imposible, si no se realiza de esta manera. Si se tuvieran otros precios comerciales, mucho más altos, se podría pensar en importar, pero no es el caso, pues Ha Bici es receptor de las bicicletas y quienes se encargarán del mantenimiento de las mismas, pero es la Oficina del Historiador quien realizará la gestión de importar nuevas bicicletas en el futuro. Al respecto, conozco que existen otros gobiernos interesados en hacer aportes a este proyecto para que siga funcionando.

«Este tipo de proyecto en todo el mundo siempre tiene una colaboración no gubernamental. No conozco ningún proyecto de bicicletas públicas en ninguna de las ciudades que he estudiado como funciona, que sea 100% un proceso privado, ni gestionado por un privado, ni que todos los recursos los haya dado un emprendedor, porque todos estos son proyectos gubernamentales, con intereses sociales y de hecho los precios siempre deben de ser baratos porque normalmente hay un presupuesto destinado del gobierno para gestionar la operación».

En este caso el gobierno está poniendo toda la infraestructura y Vélo Cuba es quien tiene que garantizar la factibilidad y la sostenibilidad económica del proyecto, no solo desde el punto de vista económico, sino desde el punto de vista de que los medios se mantengan funcionando.

Por su parte Guadalupe Rodríguez, de la Dirección General de Transporte de La Habana expresa que «El proyecto para la Dirección General de Transporte surge para poder dar cumplimiento a la política aprobada por el Consejo de Ministros sobre el Programa de Desarrollo del Transporte en la capital que tenía entre sus líneas estratégicas el desarrollo de la movilidad no motorizada, háblese de los peatones y de la bicicleta. A partir de ese entonces nosotros comenzamos a desarrollar de conjunto con CIMAT, instituto de investigaciones que pertenece al Ministerio del Transporte un proyecto para poner puntos en toda la ciudad. A partir de ahí también paralelamente la Oficina del Historiador tenía a través de la corporación Tecnalia de colaboración extranjera», argumenta

El nombre del proyecto de bicicletas públicas, Ha Bici, parte del significado Habana Bici, además que al pronunciarlo te remite a la acción de ir a bici, de acuerdo a Daylín Martínez Morales, Jefa de Departamento de Diseño de RESTAURA de la Oficina del Historiador, encargados del diseño del proyecto.

Las diversas rutas fueron pensadas entre todos los integrantes del proyecto, especialmente por la Dirección General de Transporte como especialistas en el tema, expresó Martínez Morales.

Por su parte Guadalupe Rodríguez, de la Dirección General de Transporte expresó que para la realización de un proyecto de este tipo hubo muchos actores involucrados, por ejemplo Planificación Física, quien autorizó el uso del suelo, ingeniería de tránsito del Ministerio del Transporte que dictó y reguló las normas técnicas. «Tenemos un grupo de desarrollo creado en la Dirección General de Transporte, que funciona todos los miércoles y donde se discuten todos los proyectos que se van presentando para el mejoramiento de la ciudad”, enunció la funcionaria.

El ciclismo urbano en La Habana será una buena opción de movilidad para reducir algunos problemas de la ciudad como la congestión del tráfico y la mala calidad del aire, debido a las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático.

En Ha Bici están llevando desde el primer día estadísticas, donde se tiene un gran control constante de los movimientos del cliente con la bicicleta. Argumenta la directora de Vélo Cuba que «Estamos terminando de desarrollar con un grupo de colaboradores informáticos, un sistema automatizado, que nos está dando los primeros frutos de estadísticas y se está ajustando en toda la información que requiere para  dar la información  que va a a necesitar el MITRANS posteriormente, porque esto es un proyecto piloto que el gobierno y en el caso específico del Ministerio de Transporte, este organismo está viendo como está funcionando con el objetivo de extenderlo al resto de la ciudad».

El objetivo del gobierno del país es que la bicicleta se retome como un medio alternativo al transporte automotor, por todos los disímiles beneficios que da, no solo para las personas, sino también para aliviar la situación del transporte del país, así además para liquidar la contaminación, de hecho aquí en La Habana Vieja, el uso de estas bicicletas quitarían graves problemas como la contaminación acústica, la emisión de gases que son dañinos para la atmósfera y la aglomeración de tránsito.

Los beneficios son disímiles, entonces, este es un proyecto piloto, que se va a monitorear como funciona y que el gobierno espero que lo logre extender a otros municipios de La Habana, -expresa Nayvis Díaz-, pues los propios clientes lo están pidiendo y  el gobierno va a trabajar en función de ese deseo de la población. «He participado en muchas reuniones donde se ha conversado que esas son las intenciones».

Sobre tipo de precios y servicios

La más reciente modalidad de clientes, implementada hace pocas semanas por Ha Bici, es la de los clientes habituales laborales. «Ya estamos abiertos para firmar estos contratos con centros de trabajo, de los cuáles sus integrantes deben de presentar su carnet de identidad y realizar este tipo de asociación en nuestras oficinas».

Expresa Díaz Labaut además que mientras más trabajadores se asocien con este tipo de contrato, más baratos podrán ser los precios de este en específico. Argumenta, asimismo, que existen instituciones como la Oficina del Historiador de la Ciudad que les interesa que muchos de sus trabajadores usen este servicio, para cuestiones laborales y que con una hora, es demasiado tiempo, por lo que utilizarían dos medias horas al día, puede ser una media hora para ir a su oficina y la otra cuando se va de su local de trabajo.

«Estamos abiertos a todas las instituciones enclavadas en el Casco Histórico que se presenten aquí en la sede de Ha Bici y expresen la necesidad para sus trabajadores de este tipo de contrato. Con una simple carta de su centro laboral, específicamente los de La Habana Vieja, se realizará entonces este tipo de contrato también», arguyó Nayvis.

A pesar de ser más novedosa la implementación del tipo de contratos para clientes laborales, desde su inauguración el 24 de noviembre, Ha Bici había implementado dos tipos de contratos fundamentales: para clientes habituales y  para clientes ocasionales, siendo el más popular el de clientes habituales; destinado  a quienes vivan en el Casco Histórico de La Habana Vieja y con precios de 20 pesos por semana, disminuyendo a 60 pesos si el contrato es mensual y siendo menor aún, de 1.6 CUP al día si es anual.

Los clientes ocasionales por su parte, son las personas naturales o extranjeras, que deseen utilizar este servicio por un interés extra, fundamentalmente para conocer La Habana, por ocio, interés cultural o social, por un precio de 50 CUP la hora y a la vez que vayan aumentando las horas de alquiler pagarán 30 pesos en cada ocasión, pudiendo alquilar el cliente el vehículo un máximo de 6 horas, por un precio total de 200 pesos en moneda nacional.

«Estos precios son bien diferenciados en comparación con quienes lo utilicen solo de forma ocasional, porque en este caso el interés del usuario es otro», enuncia Nayvis Díaz Labout.

A pesar de que los clientes pueden moverse con libertad hacia cualquier parte de La Habana siempre y cuando devuelvan las bicicletas en el horario correspondiente o paguen por las horas extras, en Ha Bici se proyectó además la creación de la ciclo vías, es decir, un carril priorizado para los ciclistas, brindando a los usuarios una circulación segura. En este momento se cuenta con tres ciclos vías en las calles Compostela, Luz y Empedrado.

Sobre la devolución de las bicicletas expresa la creadora de Vélo Cuba que los clientes pueden dejar los vehículos donde lo deseen, aunque sería mejor que fuese en los parqueos y las garitas. Los parqueos son locales bajo llave donde se guardan las bicicletas. Las garitas por su parte son sitios donde el cliente puede dejar la bicicleta temporalmente y los trabajadores de Ha Bici tienen que trasladarlas desde ahí hacia los parqueos, este último sitio si es donde duermen las bicicletas, aparte de en la Casa Matriz y en la subsede de Compostela. Existen parqueos en Amargura, Oficios, Mercaderes, en la Casa Matriz, ubicada en Prado 20 y en nuestra subsede en Compostela.

Para recoger las bicicletas usan un sistema de triciclos, que tienen un aditamento que a pesar de no estar todo lo funcional que deseasen, se pueden montar en cada uno 3 bicicletas, pero igual, hay que perfeccionarlo para lograr poner 4 bicicletas en cada punto. Un trabajo constante y diario de acuerdo a Nayvis Díaz.

«El proceso que hemos diseñado para que la operación sea más rápida, es que desde la Casa Matriz, nosotros abastecemos algunos puntos, como Ursulinas y Emboque de Luz (La Lanchita de Regla) y en Compostela que es un espacio también grande, duermen las bicicletas allí y se abastecen desde allí el Parqueo de Ursulinas y la Garita de San José, para que de esta manera sea mucho más rápida la gestión, es decir se mueven los mensajeros de un lugar a otro, pero desde los dos puntos se pueden tomar las bicicletas y devolverlas», argumenta la fundadora de Vélo Cuba.

En cuanto a la seguridad para tener localizadas las bicicletas en Ha Bici se usa un importante medio de radiodifusión, los llamados walking talking, con los que en tiempo real y de forma inmediata se comunican los trabajadores entre la Casa Matriz y el resto de los puntos como garitas, parqueos y la otra sucursal, ubicada en Compostela.

«A cada cliente, se le realiza además en el momento en el que se le hace la suscripción, una fotografía a su carnet, así como una lectura además del código QR de su carnet de identidad y quien venga además con el carnet antiguo, le tiramos una foto personalmente y además de forma inmediata se le informa que para su próxima suscripción tiene que traer un carnet nuevo, porque es la garantía para Vélo Cuba de que no va a existir una falsedad en el proceso de suscripción de un cliente»,expresa Nayvis Díaz.

En su trayecto el cliente puede cambiar de criterio y entregar la bicicleta en un parqueo o garita diferente a donde había previsto. Los trabajadores de Ha Bici en cada uno de estos puntos se comunican entre ellos, diciendo que el cliente va a entregar la bicicleta, por ejemplo, en otro de los parqueos. Existe de esta manera un control constante con la Casa Matriz, de forma tal que con estas medidas de seguridad no hay manera de que un cliente no entregue el vehículo alquilado.

«En caso de que los clientes entreguen su bicicleta con algún retraso, tenemos como contactar del cliente, al teléfono personal de este y cuando vemos de que existe un retraso de 5 o 10 minutos se le llama personalmente para puntualizar por qué el retraso y luego deben de pagar horas extras. A la hora de pagar este tiempo extra se divide una hora en cuatro partes iguales, cada parte correspondiente a quince minutos, es decir si un cliente se retrasó 10 minutos, tiene que pagar en este caso el correspondiente a 15 minutos, en caso de que sea un cliente ocasional, que paga por una hora 50 pesos en moneda nacional, debe de pagar en este caso 12,50 pesos adicionales, aunque no somos tan rígidos con esto del horario, tal vez por 5 minutos extras. Estamos dando un voto de confianza y creemos que eso debe de tener reciprocidad», agrega la fundadora de VC.

Retos para «rodar» mejor

Nayvis Díaz Labaut expresó además que como parte de la donación del gobierno Vasco al proyecto Ha Bici, no solo vinieron las 60 bicicletas, sino además una gran cantidad de piezas de repuesto, lo cual va a garantizar el funcionamiento del proyecto, sin tener que hacer ningún tipo de inversión en aproximadamente un año.

Argumenta Díaz Labaut además que debido a la erosión propia y la agresividad de donde se están moviendo las bicicletas, tan cercanos al mar, habrá que comenzar a realizar algún tipo de inversión en el futuro, para lo que espera que exista apoyo de las diversas entidades del gobierno, porque VC, con los precios que tiene destinado a estas operaciones no está en la plena disposición de realizar una inversión para la reparación de esas bicicletas, ni tampoco comprar más. «Nosotros somos operadores, teniendo en cuenta que este es un proyecto más social que comercial para Vélo Cuba».

«Nosotros no estamos autorizados a realizar ningún tipo de importación, ningún cuentapropista cubano puede hacer importaciones, por tanto aunque quisiéramos no pudiéramos hacerlo. En este caso el llamado intermediario, es decir, la Oficina del Historiador, no lo es, más bien es proveedor y es quien está apoyando a que el proyecto realmente exista, porque ningún privado, ahora mismo, según creo, podría estar en condiciones de asumir un proyecto de este tipo, no solo por la cantidad de medios que se requieren, sino por cómo se mantiene con un precio destinado a ser un precio público, en el caso de los clientes ocasionales, que pagan solo 60 pesos al mes, por el uso de la bicicleta», enuncia Díaz Labaut.

En este caso el gobierno está poniendo toda la infraestructura y Vélo Cuba es quien tiene que garantizar la factibilidad y la sostenibilidad económica del proyecto, no solo desde el punto de vista económico, sino desde el punto de vista de que los medios se mantengan funcionando.

Mensualmente representantes de todas las instancias que están siendo parte del proyecto Ha Bici, sobre todo de la Oficina del Historiador de la Ciudad y de la Dirección General del Transporte Provincial se están reuniendo con los integrantes de Vélo Cuba, para discutir de esta manera si está funcionando el proyecto correctamente y si se necesita mejorar algo de parte del Estado que brinda el local y los vehículos que se utilizan, gracias a la colaboración también del gobierno vasco. Es decir, el acompañamiento a Ha Bici no ha cesado, al contrario, la colaboración está más vigente que nunca. Se escuchan en cada ocasión las inquietudes de las integrantes de VC para lograr de esta manera perfeccionar en conjunto el primer servicio de bicicletas públicas de La Habana. Si esta sinergia entre lo privado y estatal funciona se logrará extender el servicio de Ha Bici al resto de la ciudad y luego al resto del país.

«Ahora estamos trabajando también en una estación urbana de pasajeros, que la Habana no tiene ninguna y nuestra ciudad tiene nudos naturales de transporte como la Ciudad Deportiva y para las personas hacer intercambios de un medio a otro lo hacen de forma insegura, ineficiente y estamos trabajando también en mejorar eso», expresa Guadalupe Rodríguez de la Dirección Provincial de Transporte.

 

 

 

 

 

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