El representante permanente de Cuba ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), embajador Ernesto Soberón Guzmán, denunció hoy el devastador impacto humanitario de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por el Gobierno de Estados Unidos contra la isla, en el marco de la antesala del debate anual contra el bloqueo económico, comercial y financiero que tendrá lugar en el plenario de la Asamblea General.
En declaraciones ofrecidas a la agencia Prensa Latina, el diplomático cubano precisó que la próxima sesión plenaria, convocada para el próximo 7 de julio, retomará el tema 38 de la Agenda de la ONU, dedicado a la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”. Soberón subrayó que este debate se realizará “a la luz de los acontecimientos actuales”, en alusión al recrudecimiento de la hostilidad de Washington en los últimos meses.
“No se trata de una repetición mecánica de años anteriores. Estamos ante un escenario agravado por la guerra económica contra Cuba, el cerco energético que asfixia a nuestro pueblo, las amenazas de agresión y las recientes órdenes ejecutivas con impacto extraterritorial firmadas por el presidente Donald Trump”, alertó el embajador antillano.
El representante cubano enfatizó que las medidas unilaterales impuestas por la Casa Blanca provocan efectos negativos “en todas las áreas de la sociedad, en todas las esferas de la vida”, y recordó que estas acciones violan el Derecho Internacional y la Carta de la ONU, al tiempo que constituyen un acto de genocidio, según lo definen convenios internacionales.
En este contexto, Soberón hizo eco de la solicitud formal cursada el pasado martes por el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, quien pidió la celebración de esta sesión plenaria como un espacio para visibilizar la resistencia del pueblo cubano y exigir el levantamiento del bloqueo, que ya acumula más de seis décadas de impacto acumulativo.
El diplomático insistió en que el Gobierno estadounidense, mediante su política de máxima presión, pretende doblegar la voluntad soberana de Cuba, pero advirtió que “la comunidad internacional ha sido históricamente solidaria y ha condenado en 31 ocasiones este cerco inhumano”.
Finalizó su intervención reiterando que Cuba acudirá al debate con la verdad de su pueblo y la certeza de que el bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo pleno de la nación caribeña.