Cuba también apuesta por los valores de su cocina para atraer al turismo internacional

Turistas de diferentes partes del mundo continúan arribando a la isla tras la apertura de los aeropuertos en busca de sol y playa; pero también del sabor y los olores de su comida.

Ubicado en pleno corazón del municipio Playa en La Habana, está «La Cocina de Lilliam», uno de los restaurantes privados más visitados por los turistas que llegan a Cuba, el cual toma el nombre de su dueña Lilliam Domínguez.

Sin embargo, esta historia comenzó tiempo atrás cuando una antigua diseñadora de modas, inspirada por el personaje protagónico de una telenovela brasileña de turno convirtió los jardines de su casa en un paladar para que los visitantes pudieran disfrutar el sabor de la comida cubana.

Restaurante La cocina de Liliam. Foto: Excelencias Cuba.
Restaurante La cocina de Liliam. Foto: Excelencias Cuba.

A la edad de 77 años Lilian todavía cocina y se encarga de dar la última palabra sobre los distintos platos que se ponen a disposición de los comensales.

En su opinión el desarrollo del sector privado no solo ha permitido mejorar la calidad de vida de sus trabajadores sino también contribuir con la economía del país.

En «La Cocina de Lilliam» la jornada comienza en las horas tempranas de la mañana cuando los fogones son encendidos para la cocción de los diferentes productos.

Cubapaladar ha registrado 2153 restaurantes de primera línea en todo el país. Foto tomada de internet.
Cubapaladar ha registrado 2153 restaurantes de primera línea en todo el país. Foto tomada de internet.

Ana María Otano, quien ha trabajado durante los últimos seis años en el restaurante, asegura que rigurosos procedimientos de limpieza y desinfección de las superficies son implementados para reducir el riesgo de contagio con la COVID-19.

“Desinfectamos todas las superficies con las que podamos estar en contacto y limpiamos adecuadamente todos los utensilios que usamos para trabajar”, dijo esta cubana de 58 años de edad.

Durante la pandemia, los restaurantes cubanos experimentaron una caída en la gestión de negocios viéndose forzados a cerrar o migrar a las opciones de entrega a domicilio o comida para llevar.

Ahora, con el regreso gradual a la nueva normalidad y la apertura de los aeropuertos al turismo internacional, los restaurantes cubanos parecen comenzar a recuperarse del impacto provocado por la pandemia.

Comida Cubana. Foto: Mesa Redonda
Comida Cubana. Foto: Mesa Redonda

El movimiento gastronómico cubano marcó un despegue importante a inicios de la década de los noventa con la aparición de un grupo de restaurantes privados en el país y ganó en popularidad durante la última década en el contexto de la actualización del modelo económico y social en la isla.

Los trabajadores del área de la producción de alimentos, de conjunto con los transportistas y el sector de la renta de apartamentos y casas, figuran entre las modalidades más recurrentes para el sector no estatal de la economía cubana.

Actualmente más de 600 mil personas están vinculadas al sector no estatal en la isla con la mayor representación en La Habana.

Restaurante Habana Blues, ubicado en La Habana. Foto tomada de internet.
Restaurante Habana Blues, ubicado en La Habana. Foto tomada de internet.
Restaurante La Guarida, ubicado en una de las locaciones de la película cubana Fresa y Chocolate. Foto tomada de internet.
Restaurante La Guarida, ubicado en una de las locaciones de la película cubana Fresa y Chocolate. Foto tomada de internet.

Hasta la fecha de este reporte, el sitio digital especializado en gastronomía y cocina cubana Cubapaladar ha registrado 2153 restaurantes de primera línea en todo el país, de los cuales más de 1200 están ubicados en la capital.

La crítica gastronómica y colaboradora de diversas publicaciones especializadas, Alicia García, dijo que Cuba tiene todo el potencial para desarrollar el turismo gastronómico, pero pasos más sólidos deben ser dados para continuar promoviendo las cocinas regionales y locales en toda la isla.

“Actualmente se hace necesario implementar prácticas como la cocina kilómetro cero y adoptar medidas para reducir las pérdidas de comida y, por consiguiente, garantizar la sustentabilidad e inocuidad de los productos”, aseveró.

Cerdo asado, plato típico de Cuba. Foto: Granma.
Cerdo asado, plato típico de Cuba. Foto: Granma.

“A causa de la pandemia los emprendedores gastronómicos tuvieron también que mirar hacia el turismo nacional con variantes de nuevas ofertas de precios, menú y el estudio del gusto de los cubanos”, destacó la especialista.

Por su parte, la periodista cubana Daily Mazón, quien tiene una maestría en periodismo gastronómico de la Food Studies’ Academy, explica que durante los momentos más complejos de la pandemia en la nación caribeña un grupo notables de restaurantes se vieron forzados a cerrar mientras que aquellos con vínculos más afianzados en la comunidad apostaron por el servicio de comida para llevar y entrega a domicilio.

“¿Qué va a pasar de cara al turismo cuando comience a entrar? Entiendo que habrá que hacer extensivas las propuestas de delivery y que se queden como un servicio más del restaurante, incluso nazcan locales que tengan un Drive Through , tú escoges y recoges lo que quieres comer sin bajarte de tu medio de transporte. Los salones comedores no podrán tener el mismo aforo de público evidentemente y triunfarán entre la clientela las terrazas y los espacios abiertos”, enfatizó.

“La gastronomía tiene que parecerse cada vez más a uno mismo a nuestra cultura e idiosincrasia, a nuestros tiempos. Hay que evolucionar, es necesario, pero sin perder el sabor e intentar ofrecer en un plato el gran mestizaje que somos. Eso sería un triunfo total,” concluyó la analista.

Mientras tanto, turistas de diferentes partes del mundo continúan arribando a la isla tras la apertura de los aeropuertos en busca de sol y playa; pero también del sabor y los olores de su comida.

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