El petrolero ruso Anatoly Kolodkin arribó este martes a Cuba con un cargamento humanitario consistente en 100 000 toneladas de petróleo, en medio de la escasez de combustible en la nación caribeña por el bloqueo estadounidense.
La entrada de la nave a las aguas jurisdiccionales cubanas marca un hito en la cooperación bilateral, al ser el primer buque de este tipo que llega al archipiélago tras la reciente orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que endurece las medidas de asfixia contra el sector energético cubano.
El puerto de Matanzas recibió la embarcación en un contexto de alta demanda de recursos para la generación eléctrica, donde las afectaciones a los servicios básicos y los apagones prolongados evidencian el impacto de las restricciones impuestas por Washington.
Desde Moscú, el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, aseveró que Rusia se alegra de que el primer lote de petróleo ruso haya llegado a la nación caribeña.
Igualmente, señaló que Cuba se encuentra “en condiciones de un bloqueo severísimo”, y necesita productos derivados del petróleo y petróleo crudo “para el funcionamiento de los sistemas de soporte vital en el país, para generar electricidad, para brindar servicios médicos o de otro tipo a la población”.
En este contexto, el portavoz indicó que Rusia “considera su deber” ofrecer la asistencia necesaria a Cuba y aseguró que Moscú seguirá trabajando para suministrar más petróleo a la isla.
“Seguiremos trabajando, repito, en la desesperada situación en la que se encuentran ahora los cubanos. Esto, por supuesto, no puede dejarnos indiferentes, así que seguiremos trabajando en este asunto”, enfatizó Peskov.