Análisis desde Cuba:¿le quedan opciones bajo la manga a Trump?

El Colegio Electoral de Estados Unidos confirmó ayer la victoria del binomio Joe Biden y Kamala Harris en los comicios presidenciales de esa nación, con 306 votos electorales. 

El Colegio Electoral de Estados Unidos confirmó ayer la victoria del binomio Joe Biden y Kamala Harris en los comicios presidenciales de esa nación, con 306 votos electorales.

El Colegio Electoral de Estados Unidos confirmó ayer la victoria del binomio Joe Biden y Kamala Harris en los comicios presidenciales de esa nación, con 306 votos electorales.

Ahora esas papeletas deberán ser validadas en una sesión conjunta del Congreso. Pero, todo esto quiere decir que la elección presidencial ha terminado o ¿aún le quedan opciones bajo la manga a Trump?.

Preguntas interesantes que sé ahora mismo –también– se hacen los televidentes porque a pesar de que un grupo de senadores de alto rango en el Congreso de Estados Unidos han reconocido en las últimas horas a Joe Biden como el presidente electo de la nación, el dime que te diré aún no acaba; así que siéntese cómodo pues la novela electoral estadounidenses continúa con nuevos capítulos.

Seis semanas después del día de los comicios, el actual mandatario Donald Trump, aún no ha reconocido su derrota y su campaña continúan moviendo fichas para que el resultado sea anulado en tribunales estadales y federales.

En negación total como está Trump, ha hecho caso omiso del rechazo de las 59 demandas que ha interpuesto y que han recibido un NO rotundo en los tribunales. La más sonada de ellas fue la del viernes pasado cuando la Corte Suprema se negó a escuchar el caso interpuesto por el Fiscal General de Texas, al que se unieron otros 17 fiscales generales estadales del Partido Republicano y más de 120 representantes de la Cámara, quienes pretendían revocar los resultados en Georgia, Wisconsin, Pensilvania y Michigan.

Se preguntará, y ¿ahora qué sigue? En el calendario electoral está previsto que el SEIS de enero se realice una sesión conjunta de la Cámara de Representantes y el Senado en el Congreso, donde serán contados los votos del Colegio Electoral y se validarán los resultados.

El presidente del Senado, en este caso el vicepresidente Mike Pence, anunciará formalmente –e imagino que con dolor y resignación– a los ganadores. Y me dirá Ud, bueno, ¿qué puede pasar de significativo ese día? Pues según la ley, si un miembro de la Cámara y un senador impugnan por escrito el voto electoral de un estado, la sesión conjunta para el escrutinio se suspende y cada cámara se deberá reunir por separado para debatir y votar sobre esa reclamación. Déjeme decirle que se necesitaría el voto favorable tanto del Senado como de la Cámara de Representantes para la eliminación de los votos electorales de un estado.

Hasta ahora estas acciones parecieran improbables y algunos republicanos en el Senado aseguran que una moción de este tipo sería firmemente rechazada por un voto bipartidista; pero, varios republicanos encabezados por el representante por Alabama Mo Brooks han dicho que se prestarían para una jugada de este tipo.

Ud. se preguntará si esto ha sucedido en la historia de Estados Unidos y si cambió el resultado de una elección. Déjeme decirle que Si y NO. En efecto, ya sucedió: en 2004, cuando la exsenadora Barbara Boxer, demócrata por California y la difunta representante por Ohio, Stephanie Tubbs Jones, detuvieron el conteo de los votos del Colegio Electoral en el Congreso e impugnaron los resultados en Ohio que inclinó la elección en favor del expresidente George Bush, el hijo, ante el candidato John Kerry.

Aquella reclamación fue aplastada rotundamente en el Senado por una votación bipartidista de 74 a 1. Así que ya sabe, precedentes hay, pero NO, NO ha determinado una elección. Aunque el presidente Trump sostiene la hipótesis de un gigantesco fraude, hace algunas semanas anticipó que saldría de la Casa Blanca si perdía la votación del Colegio Electoral, pero hasta ahora, ni la rama de olivo ni nada que se le parezca. Está aferrado al mandato que se le acaba el 20 de enero al mediodía.

Veremos que sucede, pero su actitud ha atizado –peligrosamente– la violencia callejera trumpista, en una nación que tiene por delante el mayor de los desafíos: controlar la pandemia de Covid-19 que ha contagiado a más de 16 millones y provocado la muerte de unas 300 mil personas.Triste realidad. Manténgase informado. La verdad necesita de nosotros.

 

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