Alianza estratégica entre Irán y Venezuela, garantía de paz para el mundo
Los cinco buques iraníes, no solo llevarán gasolina a Venezuela, también piezas de repuesto y aditivos para producir combustibles, por lo que los bolivarianos esperan en pocas semanas poder recuperar su capacidad de refinación, afectada por el bloqueo estadounidense.
Los cinco buques iraníes, no solo llevarán gasolina a Venezuela, también piezas de repuesto y aditivos para producir combustibles, por lo que los bolivarianos esperan en pocas semanas poder recuperar su capacidad de refinación, afectada por el bloqueo estadounidense.
Ya están en Venezuela dos de los cinco tanqueros de combustibles que llevan gasolina iraní para palear la escases del carburante en la nación suramericana, incluso llegaron escoltados por las Fuerzas Armadas ante las amenazas de Estados Unidos.
Pero las tensiones en el Caribe y las amenazas a Venezuela se mantienen por la presencia de buques militares estadounidenses. Para entender mejor el escenario regional y por qué un país petrolero tiene que importar gasolina, nos acompaña hoy en el estudio.
El mundo vive actualmente tensiones que van más allá de las provocadas por la pandemia de Covid-19 que tiene paralizada a una gran cantidad de naciones. La presencia de buques de guerra estadounidenses en el Caribe causa recelos, han llegado por orden de la administración Trump, supuestamente para combatir el narcotráfico, pero nos queda claro que son parte de la estrategia para derrocar a la Revolución bolivariana de Chávez que hoy comanda Nicolás Maduro.
El último episodio que mantiene en vilo a la región es el arribo de cinco tanqueros de combustible que traen gasolina iraní a Venezuela, país que ha visto disminuida su producción nacional y por tanto la disponibilidad interna.
Para Estados Unidos es un desafío a la Doctrina Monroe. Para Venezuela e Irán una alianza estratégica. Muchas personas se preguntan. ¿Por qué un país petrolero, con grandes capacidades de refinación tiene que importar gasolina de Irán? Lo primero es que Venezuela es un alto consumidor de gasolina. Gasolina subsidiada por el Estado desde hace décadas. Mire, llenar un tanque de combustible en Venezuela es más barato que comprar una botella de agua.
A ese alto consumo interno se suma el contrabando diario de gasolina hacia Colombia, en cantidades NO despreciables. Lo segundo es que es FALSO QUE NO se produce gasolina por falta de inversiones. En 2009 y 2011 se realizaron millonarias inversiones, ampliándose en un 15 por ciento la capacidad de la refinería Cardón en el Complejo Refinador de Paraguaná.
Pero, algo muy importante a tener en cuenta es que –heredadas de la Cuarta República– las refinerías venezolanas son réplica del esquema petrolero estadounidense, provistas con tecnología norteamericana y dependientes de proveedores norteños. Esto nos lleva a la más compleja de las situaciones: los graves daños a la industria petrolera venezolana por las medidas unilaterales y el abierto bloqueo de Estados Unidos a Venezuela desde 2017.
Lo que nos deja claro –porque en temas de bloqueos Cuba tiene un doctorado– que una buena parte de las piezas, componentes químicos y otros productos para la refinación y el desarrollo de la industria petrolera venezolana, no han podido llegar al país porque Estados Unidos lo ha impedido.
A todo ello súmele que la administración Trump le robó a Venezuela, así, impunemente, la compañía Citgo, una subsidiaria de Petróleos de Venezuela en Estados Unidos que tenía refinerías y que reportaba ganancias a la tierra de Bolìvar y de donde también salìa gasolina, nafta y otros aditivos para refinar el petróleo extrapesado de la Franja del Orinoco.
Ahora el autoproclamado Juan Guaidó a quien Trump reconoce como presidente de Venezuela y no a Maduro, quiere rematar a Citgo y venderla a precio de chambelona. Los cinco buques iraníes, no solo llevarán gasolina a Venezuela, también piezas de repuesto y aditivos para producir combustibles, por lo que los bolivarianos esperan en pocas semanas poder recuperar su capacidad de refinación, afectada por el bloqueo estadounidense.
Como ven, no se trata solo de una mera venta, sino de un hecho geopolítico que responde a la belicosidad de Washington que no ceja en su empeño de sacar a Maduro del poder, por quien ahora mismo da 15 millones de dólares por información que conduzca a su captura. A medida que aumentan las amenazas contra Venezuela en la arena internacional, lo hacen también las probabilidades de una acción militar directa de Washington.
Solo tenga en cuenta que ahora mismo hay en el Pacífico dos buques destructores estadounidenses, el USS Lassen y el USS Pinckney, con sistemas de misiles guiados y otros dos en el Caribe: el USS Preble y el USS Farragut, además de un buque de combate de litoral, el USS Detroit, todos con alcance y capacidad de fuego, en una clara amenaza a la Revolución Bolivariana. A las provocaciones habrá que responder con mesura, pero confirmeza; es un escenario muy complejo y en un año electoral en EE.UU. Manténgase informado, porque como siempre le digo, la verdad, necesita de nosotros.
