Acuérdate de abril

Estados Unidos tenía un peso específico de singular importancia en el sistema latifundiario de tenencia de la tierra en Cuba. En sus manos estaba también la industria exportadora fundamental, la azucarera, con un millón 200 mil hectáreas de tierra, el 25 por ciento de las mejores del país.

Por: Marta Denis Valle *

Una guerra contra la reforma agraria   

La recuperación de las propiedades nacionalizadas y restablecer un régimen semejante al abolido en Cuba llevó a Estados Unidos a financiar la invasión de Bahía de Cochinos, en 1961. Semejantes aspiraciones preconiza la citada Helms-Burton.

La mayoría de los 11 millones de habitantes nacieron en el último medio siglo, por ello muchos cubanos tienen al latifundio como historia antigua y sólo conocen la imagen del latifundista por medio de la literatura o el personaje protagónico de la telenovela Tierra Brava; Don Lucio Contreras, más de una vez presentada a petición del público por el canal Cubavisión: El recuerdo de la vieja sociedad es parte de la historia de este país aunque  sobrevive en la memoria colectiva.  Sin embargo, la frase: yanqui, acuérdate de Girón  pasa de boca en boca, de generación en generación.

Caricatura publicada en Ay Vecino por Francisco Blanco.
Caricatura publicada en Ay Vecino por Francisco Blanco.

 

Si Washington sospechó con anterioridad el verdadero alcance del programa agrario del Ejercito Rebelde, confió en mediatizar su aplicación en 1959, pero convencido de su equivocación desde bien temprano rechazó el diálogo y optó por organizar agresiones armadas.

Sus maniobras para impedir la llegada al poder de la Revolución Cubana, antes habían fracasado. El ejército profesional, entrenado y armado por el Pentágono, fue derrotado. Fulgencio Batista, su hombre clave en La Habana, huyó la noche del 31 de diciembre de 1958 y la insurrección popular malogró un intento de golpe de estado patrocinado por la embajada estadounidense.

Esta vez EE.UU. trató nuevamente de dominar la situación como en la década del 30 a la caída del dictador Gerardo Machado o en los años 40 de promesas Incumplidas con programas de contenido seudorrevolucionario.

Todo propósito de imponer algunas figuras de derecha para frenar el proceso resultó vano y la Reforma Agraria fue promulgada el 17 de mayo de 1959, amparada en el artículo 90 de la Constitución de 1940 el cual proscribe el latifundio.

Cualquier programa encaminado a fomentar el desarrollo económico debía enfrentar la realidad que los latifundios azucareros y ganaderos disponían del 87 por ciento del área nacional de fincas, según datos de 1952.

La ley contempla la indemnización a los afectados mediante bonos emitidos por el estado, amortizables en 20 años, con un interés anual del 4.5 por ciento, pero la Casa Blanca no aceptó esta compensación para las personas naturales y jurídicas que entonces eran ciudadanos  estadounidenses.

En nota diplomática el entonces secretario de estado de EE.UU., Christian A. Herter, expresó el 12 de junio de 1959 que " el texto de la ley de Reforma Agraria causa una grave preocupación al gobierno de los Estados Unidos con respecto a la suficiencia de las estipulaciones  sobre compensación a los ciudadanos norteamericanos.

Fidel firma la ley de Reforma agraria. Foto: Cubadebate
Fidel firma la ley de Reforma agraria. Foto: Cubadebate

 

La  CIA en acción

Desde antes se conspiraba contra Cuba tanto en EE.UU. como en República Dominicana donde estaban refugiados los criminales batistianos. La Estación CIA, en la embajada norteamericana en La Habana, se convirtió a mediados de 1959 en el centro de la subversión contra este país.

A partir de ese año y hasta 1961 fueron auspiciadas unas 300 organizaciones contrarrevolucionarias. Al tiempo que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) pasaba a encabezar las actividades anticubanas dentro y fuera de la Isla, agentes de la inteligencia cubana empezaban su trabajo y penetraban exitosamente sus planes agresivos.

Según escribió en sus memorias, el presidente estadounidense, general Dwight D. Eisenhower, ordenó el 17 de marzo de 1960 comenzar el entrenamiento de una fuerza expedicionaria. En el mes de mayo arribaron a campamentos en Guatemala los primeros hombres.

Estos planes enfilaban a una guerra contra la Reforma Agraria pues hasta ese momento no habían sido firmadas otras leyes que expropiaron cuantiosos intereses del capital norteamericano, caso comprendido también en una política de pago en bonos.

 

Control EU en todas partes

Estados Unidos tenía un peso específico de singular importancia en el sistema latifundiario de tenencia de la tierra en Cuba. En sus manos estaba también la industria exportadora fundamental, la azucarera, con un millón 200 mil hectáreas de tierra, el 25 por ciento de las mejores del país.

Controlaba, además, el tabaco, los ferrocarriles, la minería, la banca y servicios públicos como las compañías de teléfonos y de electricidad.

Solo sus 13 principales latifundios azucareros dominaban aproximadamente 87 mil 213 caballerías de tierra en 1958 (un millón 173 mil 14 hectáreas), el 42,2 por ciento del área total vinculada a la industria azucarera cubana.

Un grupo de ocho compañías azucareras de EEUU entre 1935 y 1957 obtuvo 265,5 millones de pesos de utilidades netas, con una inversión valorada en 51,9 millones al finalizar el período. En algo más de 20 años recuperaron más de cinco veces la inversión.

Ya en 1928 poseían 75 de los 175 centrales que producían el 70,75 por ciento del azúcar crudo. A principios de la década del 30, contaban con 175 mil caballerías.

En la historia del diferendo cubano-norteamericano pesa mucho también el origen de la presencia del poderoso vecino del norte en la mayor de las Antillas.

A unos 50 millones de dólares ascendían sus inversiones en la Isla cuando Washington lanza su intervención militar en 1898 y al amparo de las nuevas condiciones, los recursos naturales pronto cambiaron de dueño.

Parte de las querellas ocurrieron, precisamente, a la hora de fijar el monto de las indemnizaciones como establecía la ley de acuerdo con el amillaramiento municipal anterior al 10 de octubre de 1958.

Por ejemplo, la United Fruit Company compró al precio de 10 centavos la caballería (13.42 hectáreas); argumentó que el pago de seis millones 150 mil 207 pesos en Bonos de la Reforma Agraria era muy por debajo del valor de las tierras expropiadas y exigía 56 millones 340 mil 519 pesos.

Hubo casos como la Bay Nipe Company de Jersey City que adquirió en cien pesos tres mil 713 caballerías, o sea, 49 mil 828.46 Ha., mediante escritura 193, de abril de 1905, ante un notario de Santiago de Cuba.

Solo la United Fruit Sugar Company controlaba 1 094 kilómetros cuadrados de territorio cubano. Foto: Granma
Solo la United Fruit Sugar Company controlaba 1 094 kilómetros cuadrados de territorio cubano. Foto: Granma

 

Pruebas elocuentes

Entre los prisioneros tras la derrota sufrida en Playa Girón el 19 de abril de 1961 estaban 194 ex militares de la tiranía de Batista, 100 antiguos latifundistas y otros ex propietarios, así como personal reclutado con antecedentes penales.

Si por su composición social los integrantes de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos coincidían con las aspiraciones norteamericanas en realidad actuaron como mercenarios con un salario mensual (libre de impuestos) de 175 dólares para solteros y 225 dólares los casados, más 50 adicionales por el primer hijo y 25 por cada una de las personas bajo su abrigo, así como alimentación y alojamiento.

Mientras Suiza, Francia, Gran Bretaña y España suscribieron, por separado, acuerdos sobre compensaciones con Cuba, EE.UU. mantiene sus reclamaciones desde posiciones de fuerza. Este el caso de la ley Helms-Burton que sanciona, además, a terceros países.

La victoria de Girón marcó con un sello peculiar a la sociedad cubana y cuando hoy, varios decenios después, leyes como la Helms-Burton auguran el regreso a un pasado desconocido por la mayoría, unos se indignan y otros preguntan con malicia: ¿Cómo lo piensan lograr?

Ante cuestiones tan serias se puede reaccionar también con cierto humor luego de más décadas de enfrentamiento a las amenazas y agresiones estadounidenses.

Pero también los cubanos mantienen los brazos abiertos para recibir en su país a ciudadanos de Estados Unidos que a pesar de la prohibición de viajar a Cuba, cada día en mayor número desean llegar al verde caimán para conocer de primera mano que ocurre aquí.

 

*historiadora y periodista.

 

 

 

 

 

 

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