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Ser eficientes es también aceptar la crítica

Ser eficientes es también aceptar la crítica

Me escribía por estos días una televidente y entre sus tantos comentarios positivos y negativos de nuestro trabajo, cuestionaba el que pocas veces al denunciar un problema llegábamos hasta los responsables, nos decía que sólo nos quedábamos en las ramas. Tarea un poco difícil, es verdad. Difícil porque a mi juicio a los seres humanos nos gusta poco aceptar la crítica, no importa si es para bien a todos nos cuesta aceptarla. Aunque creo que cuando se trabaja a favor del bien público la crítica debe tomarse como un termómetro que nos da la medida de cómo va lo que se hace a favor del bienestar social. Yo lo he llamado orgullo institucional, por darle una definición.Orgullo de no mostrar que quizás ese problema se ha ayudado a resolver por el trabajo prensa- pueblo por la denuncia oportuna por abrir los oídos sordos a algo que quizás llevaba tiempo sobre el buró de alguien.

Y hablo de la crítica hoy, porque a mi juicio para racionalizar, para producir más, para evitar despilfarros, mal uso de recursos se necesita de mirarnos por dentro como país. Mírate tú, tu vecino, tu pareja, tu hijo, el operario de una fábrica, el científico, el investigador, el médico, la enfermera, porque no son tiempos de justificaciones, frases hechas ni triunfalismos.

Son tiempos donde la crítica oportuna, atinada, salva.Hablaba por estos días de la mala calidad en la terminación de unas aceras por la falta de agua, quizás porque sobre todo en La Habana el tema sequía se agudiza y muchas zonas están viéndose afectadas, es verdad, pero contrasta ver entonces el derroche de algunas pipas que van derramando el líquido por toda una calle a los ojos de todos, sin tener el tino de parar y fijarse en el problema, contrasta ver salideros de agua limpia que perduran días sin una solución inmediata.

De esta es la crítica de la que hablo, de la del día a día que puede hacernos un poco mejor. La prensa, nuestra prensa está para incentivar, para difundir logros, aciertos, pero también para criticar ineficiencias, indisciplinas sociales, aunque a veces algunos crean que nos quedamos por las ramas por el sólo hecho de quizás no decir, no divulgar el nombre y apellido de los responsables y pregunto, ¿Qué gana usted con ello?¿Qué ganamos con ello?

A mi juicio de lo que se necesita, de lo que necesitamos es que cada institución, cada entidad del estado que trabaja a favor del pueblo sepa que la crítica es ayuda, es una guía para rectificar lo que se está haciendo mal. La crítica más que una derrota es una oportunidad para esos que desde sus puestos de trabajo pueden pedir hoy más eficiencia, más productividad, pero que nada se logra con sólo pedirlo si somos nosotros mismos ineficientes en nuestra gestión social.Ser eficientes es también aceptar la crítica, ser autocríticos y no maquillarla ante cualquier inspección o visita. Recuerde que esto es Comentar Cuba un espacio que sólo pretende hacer de esta nuestra isla un mejor país.Buenas Tardes.

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