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Septiembre: fiesta, gran concierto de uniformes, mochilas y pañoletas

Septiembre: fiesta, gran concierto de uniformes, mochilas y pañoletas

Un nuevo curso escolar comenzó. En Cuba cada septiembre es una fiesta, un gran concierto de uniformes, mochilas y pañoletas.

Para llegar a la fecha mucho se ha invertido y trabajado, no solo por las autoridades del ministerio de educación y las universidades, sino también por la contribución de otros organismos y los gobiernos locales.

Una tarea en la que todavía no se concluye es la reparación de escuelas, cuestión que está marcada por la situación financiera del país, debido a las restricciones del bloqueo y por consiguiente el acceso a material escolar y para la construcción.

¿Qué otras esencias caracterizan este nuevo curso?

La alegría, que es de todos: alumnos, profesores y familiares cuando inicia el proceso docente en cada centro educacional del país. Se ha hablado mucho por estos días de los preparativos, de la cobertura docente, de cuánto necesitan las aulas de esa fuerza de profesores con vocación y de cómo se ajustan los nuevos planes de estudio al educando de hoy y a las necesidades de nuestra sociedad.

Hoy se exige cada vez más al maestro en la preparación de las nuevas generaciones y se involucran en el proceso de enseñanza-aprendizaje los medios tecnológicos más modernos, para que luego sean capaces de discernir las informaciones de valor y las que no poseen valor alguno en este mundo globalizado.

Justo cuando comienza el curso, ¿vale volver sobre la familia.?  La casa es la primera escuela

Nuestros hábitos, costumbres y valores nacen de la familia. Es la guía para ese mundo de interacción social. Es por ello que los familiares no pierden nunca su rol de educadores y el maestro debe conocer bien a cada familia para influir de manera positiva en el alumno.

Pero debe mediar el respeto, siempre el respeto, hacia el profesor y el claustro que hacen posible la obra educativa. Saber que cualquier inconformidad o señalamiento que se hace en un ámbito de cordialidad y reverencia al maestro; tiene las de ganar. Los pedagogos han expresado más de una vez que aquellas familias interesadas en el aprendizaje y la conducta de sus hijos, casi siempre tienen resultados académicos favorables.

En un mundo cada vez más interconectado, de redes sociales, mensajería y teléfonos inteligentes, la educación tiene grandes retos.

Pero la familia también. Desde la psicología, en más de una ocasión, se ha alertado que el uso desmedido de las tablets, la computadora u otros dispositivos en edades tempranas repercute de forma negativa convirtiéndolos en seres aislados, con problemas de concentración, incapaces de sostener una conversación a la altura de su edad con quienes le rodean.

Son los niños que después hablan imitando los muñes de moda, o en el peor de los casos, no hablan. Y no solo deja su influencia en los más pequeños. Las series, los memes y los mensajes sexistas marcan la vida de los jóvenes, quienes luego son víctimas de la burla por la pésima ortografía o son incapaces de memorizar un texto, redactar y practicar la expresión oral ante un auditorio.

El teólogo brasileño Frei Betto, al polemizar sobre la influencia de estos medios en la vida moderna señalaba que entre los efectos de esta atomización estaba “el descrédito de los métodos científicos, la indiferencia ante el conocimiento históricamente acumulado y, sobre todo, el total desprecio por los principios éticos”.

Por supuesto que la solución no es desconectarse. La familia puede influir con sus valores, para estimular la búsqueda de información en los libros, en la bibliografía, para estimular, en esencia, el conocimiento. Empezó el curso escolar 2019-2020, es una fiesta, es una alegría para los cubanos, pero es etapa para activar el intelecto, el pensamiento creativo, para ser críticos, pero sobre todo para formar mejores seres humanos.

Inicio del curso escolar en el Complejo Educacional Juan José Fornet Piña, de la ciudad de Holguín.

Inicio del curso escolar en el Complejo Educacional Juan José Fornet Piña, de la ciudad de Holguín./Foto:ACN

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