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Retrato de un trayecto

Retrato de un trayecto

Nikola Tesla decía que no “hay emoción como esa que siente el inventor cuando ve su creación tener éxito. Emociones que hacen a un hombre olvidar la comida, el sueño, los amigos, el amor, todo”. Mientras levita el pensamiento de un físico del siglo antespasado, por Amargura 61 alguien más siente algo parecido.

Veinticuatro o treinta años son solo una cifra de la línea del tiempo cuando se deja la vida en el arte. Pero este lapso temporal deja huellas sensoriales en las esencias. En una perspectiva donde la cultura lleva el timón, Eugenio Chávez se alimenta de pura entrega. Es el organizador general de este concubinato con la danza contemporánea. Retazos es desde hace mucho su tierra santa, su amigo eterno.

Génesis de esencias 

Le resulta difícil marcar una antes y un después porque hay coherencias de por medio. El callejero, la historia de Isabel Bustos en su devenir fueron sus escuderos. La idea primigenia del canto a una ciudad quincuagenaria venía desde antes en el proyecto: “Lo defino en un canto a la ciudad. Una fiesta que llevamos en la idea inicial de cada festival. Es ese poder sustancial de enfocar la vista en las farolas los vitrales”.

La marcha andaluza de lo cotidiano lo ha absuelto en este evento: “Ya siento que soy un gestor de familia que va de a poco a más. Respiro esa energía, esas ganas de dedicarse al público. Acá no solo se hace danza. Confluyen al unísono artistas de la plástica, músicos, teatrólogos y otros profesionales con el mismo sentido de voluntades aunadas. Habana en movimiento es prácticamente un gesto de gratitud hacia un universo. Estamos haciendo hermanos porque mucha gente regresa el año siguiente a casa. Eso se siente”.

Memorias en crescendo

Cinco días se compactan para producir emociones, para romper silencios. Le reconforta ver llegar hasta las puertas de la vieja ciudad a un gremio que reincide. Los asistentes que vienen de nuevo son el más sutil símbolo de acercamiento.

Así, como arcilla moldeada por los buenos deseos, se han hecho productores y gestores. Los intérpretes se han documentado en un mixto estupendo: “Para nosotros es importante ser buenos anfitriones, formar productores, diseñadores de luces, curadores.

De la música a la danza…retazos en una palabra

Queda en silencio. Detiene el habla. El subconsciente le grita más que una palabra. Más bien vuelan entonces los versos: “Pasión, entrega, una dedicatoria de mucha gente para una ciudad. He ido enriquecido como ser humano. Yo soy una herramienta de trabajo que es de mucho y para muchos”.

“Retazos continúa todo el tiempo, está preparando nuevos proyectos. En estos procesos creativos que suelen devenir en festivales nuestro equipo involucra también a los que bailan en la parte de la producción, organización de los talleres”.

Eugenio confía en la noción de que existe una pasión inherente. Experimenta a diario lo que es armar algo. Despierta imbuido en esa fascinación. Donde quiera que abra los ojos estará acercando artistas, atrayendo almas. Las artes no tienen fronteras, no duermen. Dejarse la existencia misma todos estos abriles no ha sido más que una carta abierta de amor.

“Todo esto en lo vivencial ya está impregnado. En una especie de viaje, esta vorágine es un portal donde las personas están llegando para siempre. Este entorno ya se hace cada vez más cierto. Lo vivo en mi casa todo el año. Constantemente ideando cosas. Amo cuanto hago. No hay un festival, hay una vida en ello”.

 

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