Menú

Nueva Constitución de Cuba, garantía de democracia

Nueva Constitución de Cuba, garantía de democracia

Raudo y veloz, sin esperar a que enfriaran los resultados de la jornada del domingo, el muy conocido por su servilismo Luis Almagro, secretario General de la OEA dijo en Twitter “no reconozco los actos e instituciones creadas por la nueva constitución  en Cuba. Y agregó “El referendo es sinónimo de fraude”. El fraude, que para algunos medios son la chispa perfecta que atiza comentarios sobre Cuba, es una palabra que a Almagro le deja buen sabor de boca, pero por suerte, de Cuba este personaje sabe poco, aunque de fraude podría dar clases de doctorado.

Al coro de calumnias ahora se suma Mike Pompeo, quien ha calificado el referendo de engañoso y con cinismo cuestiona el rol del partido, así como el socialismo, sistema del que ya sabemos ni siquiera el presidente Donald Trump ha leído libro alguno y ha dejado claro que destruirlo es su prioridad de gobierno. Mike Pompeo agregó a su rosario de malas intenciones que la nueva constitución cubana no ofrece posibilidades a una reforma económica en Cuba. No tendría que sorprendernos que declaraciones como estas emergieran luego de que como un bombazo, casi 7 millones de personas hayan ratificado la constitución, en la que como todo fenómeno electoral hubo boletas también en blanco, otras tantas anuladas y un número de votantes dijo No como su opción del voto.

Lo que sucede es que ante el fracaso que significó el fin de semana el propósito de lograr una crisis militar y gubernamental en Venezuela, había que alimentar el odio al socialismo y a los aliados de la nación bolivariana. Y lo hacen precisamente desconociendo el referendo. Pero vuelven a ignorar los que despotrican sobre Cuba que las elecciones tal y como reflejaron medios internacionales transcurrieron en normalidad, y con una amplia participación popular. Era conocido que algunos cubanos votarían por el No, porque desde el propio proceso de consulta popular algunos habían dejado claro su inconformidad con temas sobre todo relacionados a la familia.

Podría pensarse incluso que el No, más que político, estuvo matizado por el artículo relacionado con el matrimonio, del que tantas opiniones emergieron. Pero quien votó No lo hizo con la misma libertad que quienes eligieron la posición afirmativa y no fueron perseguidos ni reprimidos. Habría que pensar también en qué tan empapados están sobre Cuba estos señores.

La nueva carta magna, como ninguna otra, ofrece las garantías para legitimar esas serias transformaciones en la economía que se impulsan en el país desde el 6to congreso del partido. Ahí está el reconocimiento a la propiedad privada, su participación complementaria en el desarrollo del país, la consolidación del cooperativismo no estatal que nadie puede dudar ha contribuido a mejorar servicios y crear empleos la mayoría muy bien remunerados.

Desconocen los preocupados por Cuba que en la historia reciente ningún país ha sostenido reformas tan serias en su estructura económica, con una ley de amplias garantías para la inversión extranjera, una zona especial de desarrollo y sectores estratégicos que tienen las puertas abiertas para quienes, desde la base del respeto, tienen la intención y recursos para invertir.

El referendo fue por mucho un éxito, sin más calificativos. Transparente, con urnas vacías, mostradas a la población antes de colocar la primera boleta, custodiadas por niños, los mejores veladores y cuantificadas delante también de la población, la prensa nacional o extranjera, incluso de los turistas… Evidencia de ello fue la ubicación de colegios electorales en aeropuertos, terminales de ómnibus y  hoteles. De tratarse de un fraude, el proceso hubiera sido hacia dentro, negando la observación, pero eso, está claro no tiene espacio en los procedimientos electorales de Cuba.

El escrutinio incluso se transmitió en vivo por televisión. Decir ahora que fue una mentira, desconocerlo, es parte de la ya sabida intención del gobierno del norte.Recordemos que Trump de socialismo sabe poco y ante sus dudas y el poco tiempo que tiene para conocerlo, prefiere mentir sobre el. Pero a nosotros la ingenuidad no puede arrastrarnos ante estos comentarios. Lo han dicho claro: después de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Armarnos desde las ideas tiene que ser la estrategia nuestra. Plan contra plan. El de ellos burdo y absurdo. El nuestro desde la inteligencia y unidad, esa que demostramos el 24 cuando el sí ganó para bien de toda la nación.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *