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No especular con la necesidad ajena

No especular con la necesidad ajena

Muy buenas tardes.Muchos han sido los correos que hemos recibido desde que el pasado lunes planteamos el fenómeno cada vez más visible de la especulación con artículos de primera necesidad, a las puertas de la red minorista de comercio.Hoy este comentario ofrece otras aristas del tema, a solicitud de quienes nos escribieron. Mirta Gómez y María Elena, dos televidentes, afirmaban que la causa principal del acaparamiento y la venta en bolsa negra, sin menospreciar otras, es la falta del producto en el mercado. Otros opinan que al tener una economía planificada, que aún no logra niveles de venta que satisfaga toda la demanda, es necesario sancionar a estas redes ilegales y darlas a conocer públicamente, puesto que hablamos de productos de primer orden para la alimentación de los cubanos.¿qué hacer entonces ante la especulación? preguntamos a académicos de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana y aquí va su respuesta.

La visión de expertos nos señala el origen, que bien muchos televidentes han referido y que no hemos dejado de reconocer en este espacio. Ante los problemas financieros y las trabas en la importación de alimentos por causa del bloqueo, producir, mirar hoy a la agricultura y sus planes, es primordial. Por estos días, nos satisface ver en la prensa, cómo se crece en los volúmenes de producción de frijoles y arroz en algunas provincias, pero es lamentable que hayamos descuidado la siembra de comida para los animales, como bien reconoció recientemente el vicepresidnete del consejo de ministros, Ulises Rosales del Toro, durante la Feria Internacional Agropecuaria Fiagrop 2018.

Solo algunos añitos atrás, la superproducción de carne de puerco ayudaba a balancear mejor la mesa de los cubanos, gracias al pienso importado que recibían estos animales.Hoy la alternativa vuelve a ser producirlo. Por último, algunos televidentes nos han escrito sobre la necesidad de crear campañas comunicativas contra la especulación, una experiencia de otras naciones que sin dudas también pudieran tomarse en cuenta para incidir en el ámbito de la moral, para no tolerar el desorden y el lucro, o lo que es peor, asumirlo como algo normal, sin condena.No olvidemos que el acaparamiento por motivos de lucro, es una figura delictiva regulada en el artículo 230 de nuestro Código Penal y prevé sanción desde una multa hasta un año de privación de libertad.Los órganos competentes no pueden estar de espaldas al fenómeno, como si nada ocurriera. Ante las carencias materiales, siempre soy de las que defiendo, como muchos cubanos, no revender la conciencia.Síganos en twitter y en el correo de Comentarcuba. Su criterio nos interesa.

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