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Ante la mutilación genital femenina: ¡TOLERANCIA CERO!

Ante la mutilación genital femenina: ¡TOLERANCIA CERO!

Hoy 6 de febrero pareciera un día común y corriente, pero no es así. La etiqueta #EndFGM debería de encabezar todas las redes sociales a nivel mundial, pues se celebra el Día Internacional de Tolerancia Cero a la mutilación genital femenina por razones que nada tienen que ver con decisiones médicas.

Esta afectación a la sexualidad femenina está reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas y se realiza aún en 29 naciones a nivel mundial.

Las madres no tienen poder de decisión en los casos de mutilación genital femenina, porque suelen ser los padres quienes obligan a las niñas a someterse a esta práctica, según denuncia la presidenta de la Asociación Humanitaria contra la Ablación de la Mujer Africana (AHCAMA), Aissatou Diallo.

En una entrevista con Efe, Diallo, originaria de Guinea Conakry y que vive en Barcelona desde 2006, recuerda que, cuando a ella misma le practicaron la ablación, “tenía 8 años, pero aún lo tengo todo en la cabeza: recuerdo que no podía hacer pis del dolor que sentía”.

Diallo fundó en 2014 la asociación que preside con el objetivo de luchar contra la mutilación genital femenina (MGF), que, según denuncia, casi siempre es instigada más por los padres que por las madres y que, subraya, “aún afecta a 8.000 niñas cada día en el mundo”, reporta el diario La Vanguardia.

 

Historias de vida

Según una entrevista publicada en el sitio web Amnistía Internacional a Asha Ismail, otra víctima de mutilación genital, quien fue sometida a infibulación cuando tenía cinco años de edad, expresa que el día de su “purificación”, en un pueblo fronterizo entre Kenia y Etiopía, le extirparon el clítoris, le cortaron sus labios mayores y menores y cosieron su vagina casi por completo. Mientras la cuchilla seccionaba, le introdujeron un trapo en la boca para que no gritara. “No grites”, le dijeron. “Las mujeres somalíes no muestran debilidad”.

En la actualidad, Asha dirige la ONG Save a Girl, Save a Generation y hace campaña contra la mutilación genital femenina. Es una de las protagonistas del documental “La Manzana de Eva”, en el que también  participa esta organización mundial.

Omnia Ibrahim, bloguera y cineasta egipcia sufrió también “Te conviertes en un cubo de hielo. No sientes; no amas, no tienes deseo“, reflexiona.

Los trastornos físicos y psicológicos que produce la mutilación genital femenina son muy severos.              Foto: Internet

Omnia ha pasado toda su vida adulta luchando contra el impacto psicológico de la MGF: “Me enseñaron que un cuerpo significa sexualidad y que la sexualidad es un pecado. Para mi mente, mi cuerpo se había convertido en una maldición”.

“Lucho con mis pensamientos sobre mi orientación sexual. ¿Cómo sabría? Siempre solía preguntarme: ¿Odio la sexualidad porque me enseñaron a tenerle miedo al sexo o realmente es que no me importa?”.

A pesar de que África es una de las naciones más afectadas, la mutilación a los genitales femeninos ocurre también en diferentes naciones del mundo como algunas regiones de Oriente Medio, Asia y América Latina.

Reporta la BBC Mundo la historia de una indígena Embera de Colombia que al nacer su niña “Ella vio lo que hacían las parteras”, explica, “no quiso estar jodiendo a las parteras y solita lo hizo. Cortó con una tijerita el clítoris de la bebé y como que se le traspasó y le empezó a salir un chorro de sangre“. En su desesperación -recuerda Laura- la mujer no le contó a su esposo lo que había hecho, le dijo que la pequeña había nacido enferma. Cosa de espíritus.

En Europa se estima en unas 500.000 mujeres y niñas en riesgo de ser sometidas a esta práctica todos los años, según datos del Parlamento Europeo. Algunos países, de este continente como es el caso de España, han realizado esfuerzos para legislar contra la MGF, prestar apoyo a las afectadas y poner en marcha programas de prevención. Sin embargo, estos intentos han sido escasos y han tenido poco impacto. Cada año, 20.000 mujeres y niñas buscan asilo procedentes de países que practican la MGF en la Unión Europea.

Las mujeres no están solas

Fue el 20 de diciembre de 2012 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución para proclamar hoy 6  de febrero Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina. En diciembre de 2014, en la Asamblea General se adoptó sin voto una resolución para luchar con más esfuerzos contra la eliminación de la mutilación genital femenina.

La idea es que los estados desarrollen, apoyen y cumplan estrategias que prevengan esta práctica, incluyendo la formación de personal médico, trabajadores sociales y líderes locales y religiosos. De esta forma, aseguran  servicios competentes de apoyo y cuidado a las mujeres y niñas en riesgo de sufrir esta lasciva práctica o para apoyar a quienes la hayan sufrido.

acciones contra la mutilación genital femenina

“Salva una niña. Salva una generación” Este lema busca sensibilizar a personas de todo el mundo en la lucha contra la mutlación genital femenina. Foto tomada de: http://www.accionenredmadrid.org

Aunque esta práctica suele asociarse a algún culto o norma religiosa, lo cierto es que ningún credo respalda esta acción. Prueba de lo anterior es que la mutilación se realiza por igual en países con mayorías cristianas, judías, musulmanas o animistas. Se trata de una práctica que encarna la violencia machista y el desprecio hacia las mujeres. Según la OMS, «en muchas comunidades existe la convicción de que reduce la libido de la mujer y la ayuda a resistir la tentación de relaciones extraconyugales».

Las repercusiones físicas y psicológicas de sufrir este procedimiento son incontables y van desde dolor intenso, hemorragia, infecciones o la muerte durante el momento de la ablación, hasta otras que pueden prolongarse de por vida como depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, relaciones sexuales dolorosas o insensibles y complicaciones en el parto.

¿En qué punto del camino estamos?

A pesar de que en los últimos años se ha realizado cambios de legislación para eliminar la mutilación genital femenina, volviéndola ilegal, no se ha frenado la práctica de esta “tradición”, solo ha hecho que siga sucediendo de manera clandestina. Lo que está sucediendo entonces es que para burlar la ley gran cantidad de familias extirpan el clítoris de sus hijas al nacer o muy pequeñas y no tienen uso de razón de lo que sucedió. Al no existir denuncia, es como si no hubiese sucedido.

La manera de afrontar las complicaciones durante la mutilación también ha cambiado, debido a que si surge un problema no pueden pedir atención médica para la niña porque la práctica de la MGF es ilegal y el centro médico u hospital podrían denunciar a la familia. Por lo tanto, el riesgo de mortalidad, es más elevado.

La mutilación genital femenina no debe tener ningún tipo de justificación. Las mujeres deben disfrutar su sexualidad y no ser discriminadas y torturadas de esta manera, quitándole sus genitales externos, por una sociedad, demasiado machista aún, a pesar del desarrollo tecnológico existente en casi todo el mundo.

Cada gobierno debe de proveer programas de salud a favor de educar a las féminas por sus derechos y a concientizarlas de que la mutilación genital femenina es inaceptable para sus vidas, una práctica que nunca debió existir, pero que en este mismo instante está afectando a miles de niñas en el mundo.

 

 

 

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