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Memorias en celuloide

Memorias en celuloide

Para quien ama el cine y nunca haya puesto un pie allí, aquello le parecerá una historia de amor…

El Archivo guarda verdaderas reliquias del cine cubano de todos los tiempos. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

Entre Tulipán y Bellavista, en el otrora Laboratorio Color fundado en 1975, tiene su sede hoy el Archivo Fílmico del ICAIC, institución que reúne la mayor parte del patrimonio de cine cubano de todos los tiempos.

Las cintas se protegen en nuevos soportes de plástico a prueba de daños. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

Cámaras, proyectores, luces, perforadoras, copiadoras, scánners, carretes, todo un tesoro aguardando tras las puertas…no pocos años de cine en aquellos armatostes.

Cámara Mitchell, una de los modelos más empleados por el equipo fílmico del ICAIC. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

Dentro de una serie laberíntica de oficinas, se huele el acetato de las cintas. Unos metros adelante, hacia una  habitación bajo 12 grados Celsius, aguardan como santuario las bóvedas plagadas de celuloide, con kilómetros de séptimo arte.

Dentro de estos cuerpos corroídos por el tiempo, se guardan a bajas temperaturas las obras. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

Desde un cristal se veían rodar carretes y por ellos los fotogramas hilvanados. Puertas mediante, una decena de mujeres restauraban las obras. En estos departamentos se reporta el grado de acidez del material, amén de otros daños causados por la erosión. Aquí también se deciden las prioridades de restauración, limpieza y aireado.

En los laboratorios se usan indicadores químicos para detectar el grado de afectación de las piezas. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

Francisco Cordero y José Antonio Cangas son los guardianes del palacete de cintas ámbar. Sus canas son más que testigos. Conocen al dedillo hasta la más minúscula pieza.

Cordero está a cargo del desarrollo técnico, patrimonio e inversiones. Toca el pasado cuando habla. Sostiene los espejuelos. Mira con un lente interior cada carcasa. Cangas tiene un perfil reposado. Más que ser el director más bien vuelve a impresionarse como el peregrino que va al cine por primera vez.

Francisco Cordero se encarga del patrimonio en el Archivo. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

José Antonio Cangas dirige este cúmulo de instalaciones. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

 

 

 

 

 

 

 

 

Para el que vive un romance con la gran pantalla, o el que nunca pudo ver en acción tales armazones metálicas, hoy silentes, resulta pecado capital no tocarlas. El Archivo Fílmico es visto como un museo por los nativos digitales o un retrato hablado del cine para quienes peinan décadas.

Cámara Arriflex, de las más usadas en el gremio del cine en Cuba. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

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