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Presentan demanda vs hotel Meliá San Carlos bajo Título III de Ley Helms-Burton

Presentan demanda vs hotel Meliá San Carlos bajo Título III de Ley Helms-Burton

Este lunes dos ciudadanos estadounidenses presentaron en la corte federal del Distrito Sur de la Florida, una demanda contra la compañía hotelera española Meliá y varias empresas hoteleras cubanas. Bajo el título III de la Ley Helms-Burton piden una compensación por el uso del hotel San Carlos, ahora administrado bajo el nombre Meliá San Carlos, que fue nacionalizado con el triunfo de la Revolución Cubana.

El hotel Meliá San Carlos está situado en pleno Centro Histórico de la ciudad de Cienfuegos. Inaugurado en 1925 fue el más importante de la urbe durante la primera mitad del siglo veinte.  En 1962, al igual que otros inmuebles del país, ese hotel fue nacionalizado por el gobierno revolucionario cubano. Ahora, los descendientes de los dueños originales de antes de 1959, reclaman una compensación.

A este caso se suman otras dos demandas bajo la ley Helms-Burton. La primera fue presentada por los familiares de quienes tuvieron el control de los puertos de Santiago de Cuba y La Habana, y también la estadounidense Exxon Mobil demandó a las empresas cubanas CIMEX y CUPET por el uso de la refinería Ñico López en La Habana. En estos tres ejemplos hay un punto en común. El aparente desconocimiento de cómo sucedieron los hechos.

El proceso de nacionalización efectuado en Cuba a partir de 1960 incluyó, tanto propiedades de nacionales cubanos, como de otros países. Excepto el caso de EE.UU., el resto de los países adoptó una posición respetuosa con relación a la decisión soberana de Cuba y estableció negociaciones con las autoridades de la Isla para la compensación.

De esta forma, se concluyeron acuerdos con Francia, Suiza, Gran Bretaña, Canadá y España para efectuar las compensaciones, estableciendo plazos de ejecución acordes a la práctica internacional en estos casos. Ahora bien, independientemente del proceso de nacionalización, las autoridades cubanas efectuaron la confiscación de los bienes malversados, tanto por vía judicial como administrativa.

La Cuba neocolonial estaba marcada por gobiernos corruptos y oligarquías que comenzaron a trasladar su dinero a bancos estadounidenses cuando vieron que se acercaba el triunfo revolucionario. Por tanto, muchos bienes que hoy se encubren bajo el título III de la mencionada ley, fueron realmente confiscados y no nacionalizados, por lo que en Cuba no tuvieron ningún derecho a compensación.

Llama la atención que gran parte de las reclamaciones afectarían a compañías como la española Meliá, la mayor inversora en Cuba. En reciente visita a Cuba la Ministra de Comercio de ese país aclaró que no se dejarían amilanar por la ley.

Todos los que hoy levantan demandas contra Cuba están desconociendo la Ley 80 de 1996 que declara y cito “ilícita la Ley Helms-Burton, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno” en Cuba, y añade que “se considera nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad”.

Hay datos que afirman que Batista se fue de Cuba con 424 millones de dólares, dejando vacía las arcas del banco central. Cada año de bloqueo le sube la deuda a Estados Unidos contra nuestro país. Entonces, sería bueno preguntar quién le debe a quien?. Cuba, está abierta a un proceso negociador que incluya las indemnizaciones a las cuales el Estado y el pueblo de la Mayor de las Antillas tienen derecho, por los daños causados por el bloqueo. Hablar en igualdad de condiciones, de otra forma no nos entendemos.

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