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GTG: en el lienzo de una comunidad

GTG: en el lienzo de una comunidad

Cerca de la antigua Muralla, el barrio habanero de San Isidro conserva aún, esa peculiar atmósfera donde sincretismo la palabra de cotidianidad. En él desde hace cuatro años, gravita la génesis de lo que muchos consideraron un “negocio” equivocado.

El local donde estaba situada la Panadería “La Perla”, tenía un destino promisorio. Aunque durante años dio servicio a la población cerró sus puertas debido a su mal estado constructivo, transformándose en un almacén de materias primas.

Ubicación de La Galería Taller Gorría en el Google Maps

Por si fuera poco, los avatares de la vida situaron al actor cubano Jorge Perugorría en el lugar, viendo en este un sitio para el arte en sus múltiples expresiones. Hoy devenido en proyecto: Galería Taller Gorría (GTG) encuentra su soporte en la simbiosis entre arte y labor comunitaria.

La mítica zona que de antaño fuese referencia por la leyenda de Alberto Yarini tiene hoy otro color. Tal ave fénix de un pasado, revive como espacio para la confluencia del arte en todas sus dimensiones.

Asistentes a los eventos que promueve GTG junto a su curador Adán Perugorría. Foto: Cortesía del proyecto

Génesis

Surgida desde noviembre del 2015, GTG abre sus puertas a los habitantes de la localidad y público en general sin otro fin que el de exhibir y promover la obra de artistas contemporáneos, unido a favorecer la confluencia de especialistas y público en general a un escenario propicio para la apreciación y el abordaje crítico de las obras.

Entre sus principales apuestas está fomentar espacios abiertos a la creación de redes y proyectos colaborativos en beneficio de la experimentación y la renovación del arte, así como del desarrollo de la cultura.

 

Adán Perugorría, con más bríos de los que pudiese contar su edad, tiene el chip del emprendimiento incorporado, fue así cuando guio sus corrientes hacia la música y ahora, a pesar de sus 22 años, ha aceptado el reto de la curaduría y el management del sitio que fundara su padre.

“Queremos seguir generando acciones de intercambio con la comunidad en la que está enclavada la galería, que tributen al desarrollo de la misma y a la vez la apertura de nuevos horizontes para el proyecto cultural, precisó Adán Perugorría, curador de GTG”.

Los festivales que organiza GTG despiertan habilidades en las nuevas generaciones. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

“La Galería busca trazar un modelo de gestión independiente que la convierta en un espacio sustentable para la realización de proyectos artísticos de alto impacto social”, añadió el curador

Con planes que abarcan las artes plásticas, la danza y la música se proyecta este movimiento. En pos de cultivar en las nuevas generaciones otras perspectivas, sobre todo a quienes están asentados en localidades más marginadas, GTG promueve eventos como: talleres, proyecciones, conciertos, performances, actuaciones, conferencias, entre otras acciones vinculadas tanto dentro como fuera del espacio de la galería.

Proyecciones: arte entre las artes

Entre el programa de actividades celebradas durante años anteriores en GTG y sus alrededores está el concierto en homenaje al natalicio de José Martí de la agrupación Nube Roja, el taller de fotografía, “Surrealismo Presente” y el concierto por la celebración del día de la cultura cubana que coincidió con el cierre del  taller de baile “En San Isidro se baila así”.

El taller de baile “En San Isidro se baila así”, fue una de las iniciativas de este proyecto para fomentar el talento de la comunidad y compartir con los niños de, impartido por la coreógrafa y bailarina Yuly Rodríguez, quien había tenido experiencias anteriores en concursos televisivos para niños cubanos.

“Aparte de ser bailarina, dirijo también un proyecto de niños desde tres hasta 21 años, pero este trabajo, en esta zona de La Habana ha sido una experiencia renovadora y diferente, pues son niños que quizás nunca habían bailado los géneros que intercalamos acá como rumba, pilón, chachachá, mambo, es  venir hasta aquí e insertar un poco más del ajiaco tradicional cubano en materia de pasos de baile, y que mediante gestos corporales esté impresa nuestra esencia e idiosincrasia”, detalló Yuly.

“Se siente una especie de conexión entre ellos y yo, desde que me esperan en la puerta, los diálogos que hacen más ameno el tiempo de clasesy he visto que realmente existe talento en muchos de los jóvenes que han asistido. También es vital en logro de sueños como este tanto para los niños como para mí el espíritu desenfadado de los organizadores de las actividades acá en la galería Elsa María Lafuente, Jorge Perugorría, Adán Perugorría, Odalys Losada”

Luis Daniel González, participante del taller confesó que se empezó a frecuentar GTG cuando venía a buscar a su hermana, quien es también asistente del curso de baile: “noté el buen trato, la forma agradable en la enseñanza de los pasos, esto servirá de experiencia para seguir en el arte de bailar como Bailando de Cuba, ser más preparados culturalmente y llevar lo que hicimos también a niños de otros barrios para que juntos tengamos un futuro donde todos aprendan”.

Taller de fotografía en GTG. Foto: Cortesía del proyecto

Asimismo, el taller de fotografía “Surrealismo   Presente”, del fotógrafo Gabriel Guerra Bianchini, fue  un curso teórico práctico sobre la fotografía en   general, en sus variantes del retrato, el reportaje o lo   conceptual y cómo capturar la imagen desde otro   punto de vista,con la perspectiva de despertar en los   niños un acercamiento a las experiencias fotográficas,  más bien dedicado a esos que jamás habían   interactuado con una cámara.

 

 

“Fue introducirles ese bichito que les despertó la  curiosidad por la fotografía. Resulta necesario esto de  brindar acciones extra escolares a adolescentes de este  barrio de manera filantrópica, es increíble todo lo que aporta el vínculo directo con la realidad que muchas veces es el motor impulsor de las grandes ideas, esta vez me sentí un profe”, expresó Bianchini.

La pasión no muere

Como especie de caja china el proyecto GTG acoge, a su vez,iniciativas personales de otros artistas que ven a la comunidad como el eje sobre el cual gira toda su labor creativa.

Otra de las tentativas de trabajo comunitario son “En la cocina de mi casa” y “Puros cuentos: biografía colectiva”. El primero, sobre la institución del ama de casa como modelo de identidad femenina propio del capitalismo, y su sustitución por los ideales socialista de la trabajadora y militante a partir de un estudio realizado a las mujeres del barrio. Mientras que el segundo constituye un libro que sirve de material simbólico de la historia oral de la microsociedad de San Isidro y que a su vez descubra su imaginario colectivo.

Nuevas manos. Foto: María Lucía Expósito/CanalCaribe

La colaboración del gobierno de la Habana Vieja de conjunto con el barrio San Isidro con GTG, es un paso crucial para que sigan surgiendo nuevas energías en materia de cultura comunitaria.Para Jesús Rodríguez, presidente del CDR donde está ubicada la galería, ha venido de maravilla la creación de un proyecto con diversas opciones que cada vez interactúa más con la comunidad y le imprime un sabor artístico al barrio, sobre todo los talleres y otras propuestas con gran aceptación por los más jóvenes.

 

Está más que demostrado que este team lleva claro el binomio cultura y sociedad y no pocas son las sorpresas que para el presente año tiene bajo la manga GTG. A manera de un distrito del arte, San Isidro seguirá viendo florecer un proyecto que ya se inyecta en sus raíces porque, como dijese el cineasta estadounidense Francis Ford Coppola, “el arte nunca duerme”.

 

*Este reportaje es parte de un trabajo de clase de Periodismo de Hipermedia de los estudiantes María Lucía Expósito, Kianay Anandra Pérez, Elizabeth Carvajal, Sealys Gardón Pantoja, Lisdanys Alfonso Rivas y Ernesto Lahens Soto.

 

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