Menú

Estados Unidos apunta de nuevo contra Irán

Viene el lobo… Así opera la Administración Trump en el caso Irán, y aunque es un recurso muy suyo el negociar con la alarma encendida, el magnate abusa de la herramienta y también de la paciencia ajena, rozando límites que Teherán define como líneas rojas.
Probablemente, Trump busca imprimirle un sello personal a su interpretación de la política estadounidense: “todo el apoyo para Israel y toda la saña contra Irán” . Si es el caso, mal camino para llegar a su “happy ever after”, por más selectivas y extra – territoriales que se vuelvan las sanciones anti – iraníes, teniendo en cuenta que el Ministro de Exteriores del país persa, Javad Zarif, dijo fuerte y claro que un ataque militar contra Irán por parte de Estados Unidos o alguno de los aliados de Washington supondría el inicio de “una guerra total”.
Y a diferencia de la Administración Trump, que se retracta y matiza sistemáticamente lo que dice, Teherán no relativiza cuando se trata de su seguridad nacional.
Así que habría que preguntarse ¿le conviene a Trump jugar al policía malo con Irán?. Es cierto que la agenda doméstica de Estados Unidos condiciona la externa, y se utiliza el sentimiento anti- iraní de cara a 2020. Pero, a la Casa Blanca, en realidad, le ha convenido siempre que el blanco lo pongan otros, incluso si son sus socios. Y que a ellos les toque sobrellevar “esas malas costumbres imperiales” . Porque, pensemos, ¿quién será a fin de cuentas el más beneficiado con los ataques que provocaron la reducción a la mitad, de la producción de petróleo en Arabia Saudí?.
Según datos del Programa de Energía de América Latina y el Caribe de la Universidad de Texas, ese gran favorecido sería Estados Unidos, el mayor productor mundial de crudo, con 15 millones de barriles diarios, por delante de Arabia Saudí (hasta 12 millones) y de Rusia (con 11) . Una diferencia que (ahora, a raíz de la agresión a instalaciones saudíes) se amplía exponencialmente. ¿Casualidad?. Pero ¿por qué pensar mal de Washington?. No hay nada que “el mandato divino” que inviste a Estados Unidos no justifique ¿verdad?. Además, el modus operandi de la superpotencia para estos casos es todo un modelo… SÍ, de lo que no se debe hacer.
Primero, sentenció a Irán como culpable, después, envió su equipo de expertos a buscar las supuestas pruebas de una autoría iraní, y ya se sabe lo creativa que es la Casa Blanca en ese ítem. El de inventar lo que no existe con tal de justificar intereses de dominación. Recordemos la intervención del ex – Secretario de Estado, Colin Powell, ante el Consejo de Seguridad de la ONU en 2003, cuando se manifestó en favor de la guerra contra Irak por una posesión de armas de destrucción masiva nunca comprobada, todo lo cual reconoció después (el propio Powell) como “una mancha en su carrera” .
Pudiera pensarse lo peor cuando trasciende la noticia de que el Pentágono enviará efectivos contra Irán. El mismo Estados Unidos que puso en jaque el acuerdo nuclear firmado entre Teherán y el G5 +1. Pero más allá del ladrido mediático. ¿le conviene a Washington abrir la caja de Pandora?. No es la respuesta corta. El porqué, en un próximo comentario.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *