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En estos tiempos, importante la formación vocacional

Muy buenas tardes. Ya se inicia en todo el país el calendario de pruebas finales para las distintas enseñanzas. Se redoblan los esfuerzos de padres, maestros y alumnos para la preparación y las consolidaciones de esta etapa. Importante sin dudas es el acompañamiento de la familia a este proceso. Importante y necesario cuando se cierra un curso o una enseñanza y se fomenta la formación vocacional.

En los planteles, los círculos de interés muestran el universo social y económico de la Cuba de estos tiempos, con el objetivo de prepararlos para cuando llegue el momento de escoger.Está claro que no en todas las escuelas se desarrollan con calidad ni todos los profesores despiertan el interés por los temas de vocación.

Pero hoy se organizan mejor estos espacios que años atrás. Sin dudas la familia no puede estar de espaldas, o más ocupada por la búsqueda del confort material que por las notas, las dudas y motivaciones de sus hijos, los conocimientos, ese sedimento que marcará su futuro.

En debates de maestros, es usual escuchar que si bien los padres muestran una constante atención a sus hijos en la enseñanza primaria, ese alcance cambia cuando llega la secundaria. Se le deja todo el peso al profesor por aquello de que el niño es más independiente, ha crecido, y las nuevas tecnologías favorecen otras maneras de aprender.Un momento tan crucial para la vida, en el que se determina el gusto por un oficio o una carrera, se fomenta el amor por el trabajo o valores como la responsabilidad y la laboriosidad.

Según datos del Ministerio de Educación, el 99, 8 por ciento de los alumnos de noveno grado del país continúan estudios y hoy existen más de cien especialidades por las que pueden optar en la educación técnico-profesional, lo que nos remite a una realidad: Cuba reclama cada vez más potenciar el sector productivo. Es necesario entonces favorecer su aceptación, la orientación vocacional hacia esas especialidades, preparar mejor a los profesores e involucrar más a la familia.Y la familia involucrarse, porque debe influir, aconsejar, apoyar sus opciones, que es, en definitiva, la definición de su futuro, de su felicidad.

La psicóloga cubana, Patricia Arés, en su libro Individuo, familia, sociedad. El desafío de ser feliz, aseguraba que en el mundo la tendencia es a una educación enfocada al éxito y no a la felicidad. Cuba no escapa de estas tendencias. Por ello, nuestra sociedad debe apostar por padres más preparados, que dejen de mimar en exceso y les propicien a hijas e hijos confianza básica, calor y seguridad emocional, dice la experta. Ud. está a tiempo, las pruebas apenas comienzan. Su guía, la guía de todos, es determinante. Síganos en ComentarCuba. Su criterio nos interesa.

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