Menú

El bloqueo no podrá ahogarnos jamás

El bloqueo no podrá ahogarnos jamás

Buenas Tardes. Por estos días vuelve a ser noticia el recrudecimiento del Bloqueo económico y financiero a nuestro país, un paso atrás en las relaciones bilaterales que ya se habían logrado entre EE.UU. y Cuba. Los efectos están a la vista de todos, lo vivimos cada día, porque desde hace meses se han estado anunciando. El gobierno de Donald Trump asegura que estas medidas no afectan al pueblo. No creo sea así, claro que afectan al pueblo cubano de manera directa, afectan a las familias, incentivan con ello la migración ilegal jugando con la vida de muchas personas, afectan el desarrollo económico de esta isla y, por qué no, sirve de pretexto a algunos oportunistas que, escudados en el bloqueo, hacen de la ineficiencia de sus servicios una bandera. Estas medidas del gobierno americano son otra intromisión, es otra cara del anexionismo, ha sido uno de sus caprichos políticos que no ha podido hacer realidad.

Ese gobierno, que hoy intenta ahogarnos comercial y económicamente una vez más, ha extendido su territorio a lo largo de la historia como resultado de numerosas anexiones, como la compra de Florida (1819) a España, la compra de Alaska (1867) a Rusia, la conquista de Puerto Rico, Filipinas y Guam (1898) tras la guerra con España, entre otros.

Para ponerlo de manera simple, para que se entienda mejor por todos. ¿Le gustaría a usted que yo llegara o pretendiera llegar a su casa, diciendo que desde ese momento es mía, que usted debe salir de ella, que cambiaré todo dentro a mi manera?
Le gustaría que yo le dijera a usted que su mejor amigo no lo puede ser, sencillamente porque yo no quiero y que si usted continúa esa amistad yo exigiré a las malas lo que le conviene a usted o no. Creo que es la manera más sencilla de explicar la intromisión y la anexión a las que buscan someternos. Para EE.UU., Cuba sería un país más entre sus conquistas, aunque para nadie es secreto que es un sueño utópico para todos sus gobiernos de turno.

Nosotros los cubanos somos críticos por excelencia, exigentes del buen servicio, sensores de lo que está bien o mal. Hablamos entre nosotros, criticamos posturas o decisiones, pero cuando alguien de fuera, ajeno a nuestro patio, viene a criticarnos o darnos órdenes, saltamos, nos ponemos a la defensiva, nos unimos para defendernos del intruso y entonces todo lo que pudiera parecer amargo de nuestro vino adquiere el mejor de los sabores, eso es nacionalidad, cubanía, identidad. Eso es lo que debemos defender, pero a mi juicio defender con hechos, siendo más responsables con nuestro entorno y nuestro quehacer cotidiano, demostrando que desde dentro sí se pueden hacer bien las cosas. Recuerde que esto es Comentar Cuba un espacio que solo pretende hacer de esta, nuestra isla un mejor país.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *