El ajedrez para jugarlo, requiere cabeza fría

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En política, la inteligencia vale doble si se actúa, uno, ante un rival que no entiende que no hay imperios eternos…
Y dos, si se tiene la prudencia de fijar los límites para dejar al oponente, claras las cosas, la decisión de entenderse o reaccionar.  Así es como Rusia, esta semana, debió recordarle a Estados Unidos (con Venezuela), un par de lecciones que Washington (parece) no aprendió con la derrota de sus objetivos en Siria.
Sin embargo, cosas y casos de la política norteña, la Casa Blanca dice: “no te inmiscuirás en áreas y asuntos ajenos”… Pero, ¿con qué moral exigir a los demás, el principio que Washington rompe deliberadamente?. Según Trump y compañía, Moscú tiene que salir de Venezuela, “que no lo pongan a prueba, que todas las cartas continúan abiertas”. ¿Una actitud ejemplar, digna de una potencia que imparte cátedra sobre respeto a las relaciones entre estados? No, claro que no.

Estados Unidos se pone, él mismo,  en la encrucijada. Descartó el diálogo con el estado venezolano, presiona, difama y bloquea; dejando claro el pánico que le produce la idea de perder un milímetro de control sobre lo que considera “su patio trasero”, principalmente con el empuje geopolítico de Rusia y China, y en especial, si se trata de símbolos como Venezuela.
Los halcones de Trump se hacen una soga con su propia lengua. Una cosa es acusar; otra, la acción abierta. Un conflicto de esa envergadura desataría el caos en su misma puerta. Y ¿Qué asegura que el experimento, echado a andar, terminará como esperan Trump y el Pentágono?.
Además, está China ¿Puede Trump responder a una alianza Moscú – Beijing contra la Doctrina Monroe, justo ahora que ni siquiera tiene una retaguardia tranquila en casa?. De verdad, ¿Washington se creyó que es el único que tiene intereses por defender?. ¿Pensó que Venezuela estaba sola?. ¿No le dijo nada el veto en el Consejo de Seguridad de la ONU; que los militares venezolanos, gente de pueblo, salieran a proteger sus fronteras cuando la injerencia llegaba en forma de convoy humanitario?.
Venezuela es una pieza clave en la lucha por la recomposición hegemónica global. Lo que vemos es la voluntad para una defensa legítima en un espacio regional donde a Estados Unidos le sobran bases, recursos y contactos.
Sí, la soberbia ciega, más la imperial. Y mire que el ajedrez para jugarlo, requiere cabeza fría, corazón caliente y ojos abiertos.

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