EE.UU. pasó a México problema de migrantes centroamericanos

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Desde el fin de semana cientos de inmigrantes hondureños y salvadoreños en su mayoría intentan cruzar la frontera con México con el fin de llegar a Estados Unidos. Sin embargo, les ha sido más difícil que nunca ascender hacia el norte, y lo que comenzó como un compacto grupo de unas 2000 personas, se ha dividido.

 

 ¿Cuál es la diferencia entre esta caravana y las que vimos el año pasado? ¿Por qué la noticia ahora se desarrolla en la frontera sur de México, en vez de en la frontera del destino final de estos migrantes?

El lugar de la noticia ha cambiado, y también los desafíos que enfrentan los migrantes. La diferencia principal entre esta caravana y las anteriores, es que se trata de la primera que intenta llegar a Estados Unidos desde que Washington impulsó con la fuerza de su economía un acuerdo con Guatemala y México.

Es harto conocido que Donald Trump insiste, construye en sueños, asegura que habrá un muro de concreto entre México y su país, para ello le hace falta dinero, y no poco, y aunque él, con experiencia de empresario, se cree que puede disponer de las arcas del estado, el Congreso, esa institución puesta ahí para hacerle algún balance, le ha dicho en todos los idiomas que no dará millones para un muro que no resolverá ningún problema.

No obstante, los asesores, que hay que reconocer que no les falta creatividad en algunas cosas, diseñaron un plan mejor: pasarle el problema a otro, y ahora el muro parece que está en el sur de México y no donde Trump había prometido a su xenófoba audiencia.

Ahora les cuento por qué Andrés Manuel López Obrador, como si no tuviera tantos problemas propios que resolver, también carga con esta responsabilidad. Pero primero veamos las imágenes para entender la gravedad de lo que está sucediendo ahora mismo. Caminan cientos de kilómetros en grandes grupos. Son familias enteras, algunos niños solos, muchos hombres también.  Van bajo el intenso calor y humedad de esa geografía… Prefieren ir en grupos compactos, en largas caravanas porque así son menos vulnerables a los delincuentes que los asaltan, matan, violan mujeres, o ven en esto una excelente oportunidad para la trata de personas.

En los últimos días han chocado con el muro sur, la Guardia Nacional mexicana.
Si antes los enfrentamientos eran entre la patrulla fronteriza estadounidense que dejaba a niños solos en jaulas, ahora la Guardia nacional mexicana asume la responsabilidad de no dejar pasar de manera irregular a estos enormes grupos.
El presidente mexicano intenta humanizar este proceso, no se une a la retórica anti-inmigrante de Trump. Les ofrece trabajo, en la medida de lo posible, intenta registrar su entrada, les aclara una y otra vez que no recibirán asilo en Estados Unidos, dio la orden de que no haya violencia, pero ha habido incidentes de gases lacrimógenos, de enfrentamientos, y es que la situación por momento se sale de las manos.
El gobierno mexicano afirma que ha deportado en los últimos meses unos 200.000 migrantes, y muchos de los que ahora cruzan también serán regresados a sus países, en avión o en guaguas. Comenzaron en Honduras, y tratan de cruzar por el suroeste, son tantas personas que México ha cerrado el puente internacional de paso, Rodolfo Robles, pero ellos han decidido cruzar el río Suchiate.
Van por donde sea, y ahora más vulnerables, porque ya la caravana se ha dividido en pequeños grupos, algunos han sido persuadidos de regresar, otros tienen la esperanza de conseguir trabajo en México.

México se echa arriba un problema histórico e interminable

Dice el diario la Jornada que en la madrugada de este miércoles, 2 000 migrantes ingresaron por el río, sin encontrar resistencia.  Las autoridades intentarán interceptarlos ahora más al norte, y unen esfuerzos la Guardia Nacional, el Instituto Nacional de Migración, y el Ejército Mexicano.  Y así, México se echa arriba un problema histórico e interminable.
Estos que caminan con niños, que cruzan ríos, que corren riesgos, que saben que pueden morir, huyen de extrema pobreza, de violencia, de vivir en lugares donde la vida no vale nada, y donde ni trabajando se puede comer, huyen de trabajos en maquilas que no les dan ningún derecho y los emplean en condiciones de esclavitud, nadie hace este trayecto porque sí.
Huyen de las consecuencias de políticas que han privatizado la tierra, que los deja sin trabajos, de grandes compañías que no respetan derechos de trabajadores, de desastres medioambientales, del miedo de vivir en lugares donde manda el narco, y las armas… Huyen de no tener futuro.
Sin rodeos, se puede afirmar categóricamente que Estados Unidos, de una forma u otra, es responsable directo de todo esto. Hablan mucho del incumplimiento de derechos humanos en países que ellos consideran enemigos, pero les importa poco las causas que hay detrás de que miles abandonen sus países, para ir en busca de una vida diferente. Habrá quien diga que México cedió ante Trump, que se encarga del trabajo sucio que no puede hacer ni la patrulla fronteriza estadounidense, con toda la tecnología y los recursos con los que cuenta
La Casa Blanca chantajea a México
Washington impuso esto a México, lo chantajeó de la peor manera, dijo o impides que pasen por México o impongo unos aranceles exorbitantes a los productos mexicanos, lo cual afectaría severamente al empresario, al productor mexicano, o a aquella empresa de cualquier nacionalidad que escoja México como centro de operaciones, es una presión económica de grandes proporciones, que traería a López Obrador más enemigos, que no tiene pocos, porque por un lado lidia con Estados Unidos, ese de quien tanto depende, pero tiene sus propios opositores internos que trabajan sin pausa para que fracase.
Y ahora más que nunca viene bien esa frase de que “pobre México, tan lejos de Dios, tan cerca de Estados Unidos”. Es año electoral para Trump, prometió menos migrantes en la frontera sur, y lo ha cumplido.  Mientras tanto, corriendo riesgos, presa fácil de delincuentes, por selvas, ríos, montañas de fango, por donde sea, el desespero impulsa a miles hacia la incertidumbre…

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